HEROICA CIUDAD DE TLAXIACO, Oaxaca.- En la población de San Juan Teíta, Tlaxiaco, fue reconstruida una campana, útil para la población, por su gran significado y uso que durante años se ha dado a esta pieza del campanario de la población que originalmente cuenta con tres campanas.
Una de las campanas presentaba daños por los años y un deterioro considerable; contaba con una grieta que partía la campana en dos; este bien eclesiástico cuenta para los pobladores como una pieza de gran valor utilizada para llamar a tequios, jornadas de limpieza, reuniones de la población y para despedir a los difuntos, pero por su mal estado, ya no cumplía con esas funciones.
Los ciudadanos, al ver que una de las campanas se partía por la mitad y preocupados por la conservación de su patrimonio histórico cultural, tomaron la iniciativa.
Rafael Santiago Salazar, Hipólito Salazar Hernández, Humberto Pérez, Estela Pérez Santiago, Natalio Pérez Castro, Gilberto Pérez López, Pedro Marcial Santiago, Noé Hernández Salazar y Benito Hernández, quienes son los sacristanes del templo, se conjuntaron para reparar la campana del templo colonial que se encontraba dañada desde hace ya varios años.
Los pobladores buscaron apoyo y lo obtuvieron a través del arquitecto Fernando López, dándose a la tarea de buscar quien realizara el trabajo de restauración, encontrando la intervención y apoyo del gestor cultural Carlos Osorio, que a través de él, lograron contactar al maestro campanero Enrique Gutiérrez, originario de Pachuca, Hidalgo, quien cuenta con un taller de elaboración y reparación de campanas, preservando la elaboración tradicional con los procesos constructivos de antaño.
El maestro Enrique Gutiérrez acudió a la población de San Juan Teíta, Tlaxiaco, para valorar y determinar lo que se debía atender; valorada la campana que presentaba un aspecto deplorable, se determinó que la mejor decisión era realizar una réplica, tomando de modelo la campana original.
Los pobladores y los expertos se dieron a la tarea de la elaboración del horno a base de ladrillo y arcilla para realizar la fundición de la nueva campana; el resto de los pobladores de San Juan Teíta, Tlaxiaco, pudieron ser testigos del proceso de dicho trabajo artesanal y seguir paso a paso la elaboración de esta nueva campana.
El proceso duró tres días, culminando con la fundición de una nueva campana con las características originales de la anterior, culminando con la bendición y colocación en el campanario de esta importante iglesia de esta población de la Mixteca, recuperando así su patrimonio histórico cultural.
La historia del templo
La población de San Juan Teíta enclavada en la microrregión flechador del sol de la Mixteca Alta oaxaqueña, cuenta con un microclima único y un vasto patrimonio tanto natural como cultural, con una Iglesia que data del siglo 18.
En su libro “Cuadros Sinópticos” del historiador Martínez Gracida, describe los siguientes datos de los edificios principales de la población alrededor de 1883, año en que fue publicado dicho libro: “Un templo católico construido de material de cal y canto con techo de vigas, cuenta con 40 metros de largo por 12 de ancho; su valor en aquel tiempo se cuantificaba de $8,000.
La Casa Curatal construida de adobe y techo de palma, de 9 metros de largo y 5 de ancho; su valor en aquel tiempo fluctuaba en $300”. La iglesia dominica resguarda también bienes muebles de excelente manufactura de diferentes estilos y siglos.
