Pasar al contenido principal

Peligrosa diversión: recomendaciones para evitar uso de pirotecnia

Las afectaciones provocadas por pirotecnia pueden generar secuelas devastadoras a largo plazo.
Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Los cuetitos de Navidad, tradicionales en las festividades decembrinas, son parte de la diversión de muchas familias durante las celebraciones de fin de año. Sin embargo, además de generar contaminación, el uso de estos juegos pirotécnicos representa una grave amenaza para la salud. 

Cada año, decenas de niños, adolescentes y adultos sufren accidentes, algunos tan graves que implican la pérdida de extremidades o quemaduras severas, a causa de la manipulación irresponsable de cuetes.

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Oaxaca (SSO), en esta época del año, las emergencias hospitalarias relacionadas con quemaduras y accidentes por pirotecnia aumentan en un 30 por ciento. 

En lo que va del año, se han registrado 239 casos de lesiones provocadas por fuego, llamas, sustancias calientes, vapor, corriente eléctrica y explosiones, lo que demuestra el alto riesgo que conlleva el uso de estos artefactos.

Las quemaduras provocadas por cuetitos no solo representan una amenaza inmediata para la vida, sino que las secuelas a largo plazo pueden ser devastadoras. La pérdida de capacidades físicas o movilidad es una de las consecuencias más graves, y las cicatrices que dejan las quemaduras no solo afectan la apariencia, sino que también aumentan el riesgo de infecciones, lo que puede generar un impacto económico considerable debido al costoso tratamiento de estas heridas.

Un caso de alarma ocurrió en la noche de Navidad de 2020, cuando un niño de 9 años, residente de Unión del Progreso, Ocotlán de Morelos, sufrió una grave explosión de cuetitos. La explosión fue tan fuerte que el menor perdió la mano derecha. 

Entre los cuetitos más peligrosos se encuentran las palomas, bombas, cañones, ollitas y enjambres. Estos productos, que producen luces brillantes, sonidos intensos y explosiones rápidas, son particularmente peligrosos para los niños, quienes no tienen la habilidad ni la rapidez necesaria para manejarlos de forma segura. Su alta capacidad de explosión puede resultar en lesiones graves incluso en manos de adultos.

La principal recomendación de las autoridades de salud es evitar el uso de cuetitos y pirotecnia en general; especialmente, en manos de menores de edad. Sin embargo, en caso de sufrir quemaduras de segundo o tercer grado, es crucial buscar atención médica inmediata. Las quemaduras graves requieren un manejo multidisciplinario especializado dependiendo de la extensión y la gravedad de las heridas.

Es fundamental acudir de inmediato a una unidad médica en caso de accidente, evitando el uso de remedios caseros o la automedicación, como la aplicación de cremas o pomadas, ya que estos pueden empeorar la situación y generar complicaciones adicionales.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.