Un artículo publicado recientemente por la revista científica británica Nature, reveló información decisiva sobre la existencia de la sífilis en América previa a la llegada de Cristóbal Colón.
El análisis fue liderado por Kristen Bos, responsable del grupo de investigación en paleontología molecular, y Johannes Krause, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, con sede Leipzig, Alemania, en colaboración con Jorge Arturo Talavera y Lourdes R. Couoh, investigadores adscritos a la Dirección de Antropología Física del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Luego de un estudio multidisciplinario, los resultados determinaron que una alta diversidad de Treponema -género de bacteria causante de enfermedades como sífilis, pian y bejel- tuvo sus raíces en América, y luego fueron transmitidas hasta el Viejo Continente a finales del siglo XV, específicamente desde el año de 1492, con la llegada de la colonización española.
La investigación también afirma que esta habría sido la causa detonante de un intenso brote infeccioso en Europa durante el siglo XVI.
El equipo recuperó genomas antiguos de Treponema de distintos contextos arqueológicos de Chile, Perú, Argentina y México, previo al contacto con los europeos.
En México, estudiaron los restos de dos infantes prehispánicos de origen tepaneca; uno de aproximadamente cuatro años de edad que habría vivido entre los 1300 y 1397 d.C., y el otro de unos dos años, entre 1444 y 1616 d.C. Ambos presentaban lesiones óseas que habrían sido causadas por la misma presencia y desatención de alguna enfermedad provocada por la bacteria de Treponema.
Lo anterior ayudó a demostrar que en Latinoamérica existió un Treponema exclusivo del área, y que albergó formas tempranas de las enfermedades causadas por la misma.
Aunque este género exclusivo de bacterias de origen lationamericano acabó perdiéndose en los siglos posteriores, en su momento, su propagación se facilitó por las redes de tráfico de personas y las expansiones europeas, por América y África, afirman.
