El arte es para María García, un instrumento poderoso para desafiar con perspectiva feminista. Colocado el pensamiento y la reflexión, su talento a través de distintas técnicas han dado como resultado una propuesta incómoda al patriarcado.
María García de 21 años de edad originaria de Oaxaca es una artista multidisciplinaria. A través de distintas técnicas como grabado, pintura y fotografía plantea lo que representa ser mujer en México llevando como acento las violencias que enfrentan.
“No sé en qué momento surgió. Siempre he intentado hablar de lo que sucede conmigo, el arte ha sido una forma de entender mi contexto. Cuando decidí que quería dedicarme a esto tenía unos 15 o 16 años, una etapa a la que te enfrentas muchos riesgos en la calle, muchas cosas que como niña no podías ver”, explica sobre el origen de su determinación por apostar por el arte.
Como muchas mujeres de su edad, vivió una de las etapas fuertes el movimiento feminista. Guiada por su madre, acudió a su primera marcha.
“Entender y comprender lo que sucedía en el mundo por ser mujer me llenó de mucha rabia. Fue muy natural decidir que eso era lo que quería realizar en el arte”, relata.
Su primer contacto con la literatura feminista a través del Segundo sexo de Simone de Beauvoir, así como una serie de investigaciones dieron como resultado “Nido, un hogar para señoritas” que recolectó los primeros materiales de su carrera.
La mayor parte de su trabajo -explica- es autorepresentativo habla de sus miedos, de sus raíces y del abandono paterno como una forma de violencia. Actualmente trabaja en un alter ego llamado “Muchitapez” una mujer pez que tiene la capacidad de regenerar su corazón y eso la hace un ser muy resiliente. Lo anterior va enmarcado con sus sentires y pensares del presente.
“Hemostasia, el origen del miedo”, es otro proyecto fotográfico que habla de la ausencia del padre como una forma de violencia contra las mujeres. Es una manera de enunciar lo que viven las infancias y las maternidades, algo que comparten muchas personas en el mundo.
Abrirse camino en el arte no ha sido fácil, los prejuicios por ser joven y mujer se establecen con desafíos constantes, sin embargo, en esta ruta ha encontrado muchas hadas madrinas que le han guiado.
