Pasar al contenido principal

Camila fue víctima de violencia sexual y la justicia en Oaxaca no la ha ayudado

México ocupa el primer lugar a nivel mundial en abuso sexual infantil.
Foto(s): Citlalli López Velázquez
Citlalli López Velázquez

Camila tiene 13 años. Es valiente. Hace seis meses rompió el silencio y denunció la violencia sexual ejercida en su contra. Su arrojo no fue correspondido por el sistema de justicia de Oaxaca. Se encuentra en vulnerabilidad extrema: desplazada de su vivienda y bajo riesgo por la impunidad de sus agresores sexuales. 

La violencia que vivía Camila, nombre ficticio para proteger su identidad, fue detectada por la presidenta del DIF de Asunción Ocotlán, Raquel Díaz Gutiérrez, quien a partir de su propia vivencia como sobreviviente de violencia sexual, es defensora de derechos de la niñez y adolescencia.

Como parte de sus actividades de prevención, Raquel llevó la campaña “Me Escuchas” promovida por el DIF Nacional a la escuela secundaria del municipio. Camila, indígena zapoteca, se sintió reflejada en esa historia y decidió contar lo que ella vivía.

“Hace tiempo pensaba: han cambiado las cosas, pero la verdad es que no ha cambiado nada porque la misma situación que viví en mi infancia la están viviendo otras niñas y niños (…) Me duele mucho lo que está pasando con la humanidad porque no hemos cambiado para bien, sino para mal”, exclama Raquel.

Durante la jornada de información sobre violencia sexual fueron detectados dos casos más, quienes por temor decidieron no denunciar las agresiones como lo hizo Camila.

Acceso a la justicia, un peregrinar 

En junio de este año Camila participó en una carrera atlética por los derechos de la niñez, su intención era acercarse a funcionariado del DIF nacional para exponer su caso, sin embargo, no lo logró. Decidida a alcanzar justicia, pidió el acompañamiento de Raquel para presentar una denuncia contra sus dos agresores: su abuelo y su tío materno. 

De manera directa Raquel contactó a la Procuradora Estatal de la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Oaxaca (Prodenao), Yarib Hernández García y posteriormente, debido a la falta de atención al caso, directamente al fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla.

De esta manera fueron canalizadas al Centro de Justicia para las Mujeres (Cejum) y abrir la carpeta de investigación. En el lugar se toparon nuevamente con pared. Camila requería del acompañamiento de un familiar. Por la edad no podía ser ella la denunciante y tampoco su madre por tener una enfermedad mental.

Con intervención del fiscal permitieron la apertura de la carpeta de investigación y tanto Camila como su madre permanecieran en el refugio y se le realizaron las pruebas psicológicas que confirmaron que Camila había sido víctima de violencia sexual durante varios años.

Aún con las pruebas y la denuncia, hasta el momento las autoridades no han procedido en contra de los violentadores quienes además despojaron de su casa a Camila y a su madre. La única acción fue una medida cautelar en la que prohíben al tío y al abuelo acercarse a Camila, pero no garantizan su seguridad.

Actualmente madre e hija viven en casa de una de sus tías. El temor de la directora del DIF es que al término de su labor al frente de esta institución -el próximo 31 de diciembre por cambio de gobierno municipal-, es que Camila nuevamente sea víctima de violencia sexual o de una agresión mayor por haber denunciado.

De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México ocupa el primer lugar a nivel mundial en abuso sexual infantil. A nivel nacional Oaxaca es el cuarto lugar con el mayor porcentaje de niñas que han sido abusadas, violadas o agredidas sexualmente según datos de Reinserta organización que brinda acompañamiento y protección para niñas, niños y adolescentes en contacto con la violencia.

Las cifras escalofriantes de la violencia sexual

Basados en los Registros de lesiones 2010-2023 de la Secretaría de Salud la Red por los Derechos de la Infancia y Adolescencia (REDIM) evidencia que la violencia sexual hacia infancias y adolescencias en México es escalofriante; durante el 2023 se atendió por violencia sexual a 9 mil 802 personas de entre 1 y 17 años de edad.

En su análisis de cifras revela que lo anterior representó un aumento de 1,139.2% con respecto a lo observado en 2010 cuando se registraron 791 casos en total. Sin embargo, la misma cifra representó un decremento de 1.3 por ciento al compararse con lo registrado el año anterior (9,929 casos en 2022). 

Las cifras son un indicador que no revela la magnitud de este delito en el país; muchos de los casos no son detectados ni denunciados.

En México, el 92.3% de las niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual son mujeres y tres de cada cuatro tienen entre 12 y 17 años de edad, detalla la REDIM. 

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece en su artículo 47 que “Las autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México […] están obligadas a tomar las medidas necesarias para prevenir, atender y sancionar los casos en que niñas, niños o adolescentes se vean afectados por: […] El descuido, negligencia, abandono o abuso físico, psicológico o sexual […]”. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.