Con la llegada de diciembre y el aumento de los gastos por cenas y regalos navideños, un sinfín de ofertas de créditos fáciles y rápidos comienza a inundar llamadas, mensajes y redes sociales. Aunque tentadoras, muchas de estas propuestas pueden convertirse en una trampa costosa para quienes caen en el engaño.
María, una mujer que fue blanco de este tipo de estafas, relató su experiencia. Recibió una llamada en la que le aseguraban que su crédito había sido aprobado y que para obtenerlo debía realizar un depósito inicial, el cual sería “reembolsado” al concluir el trámite.
Sospechando que se trataba de un fraude, colgó la llamada. Sin embargo, el hostigamiento continuó. Poco después, recibió un mensaje con un enlace que la redirigía a una aplicación supuestamente diseñada para facilitar el proceso del préstamo.
“Yo nunca pedí ningún crédito, por eso me pareció raro. No deposité nada y bloqueé el número, pero me siguieron insistiendo con mensajes”, comentó María, quien evitó perder dinero gracias a su precaución.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda tomar medidas preventivas ante estas ofertas. Una herramienta clave es el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES), donde puedes verificar si la institución que ofrece el préstamo está autorizada. Si no aparece en el registro, lo más probable es que se trate de un fraude.
Una de las principales recomendaciones es desconfiar de lo fácil y rápido, ya que las ofertas que prometen dinero inmediato y sin requisitos suelen ser señales de alerta. Las instituciones legítimas realizan evaluaciones rigurosas antes de aprobar un crédito.
Otra recomendación es proteger la información personal y no compartir datos sensibles como contraseñas, números de tarjetas de crédito o documentos personales con desconocidos o entidades no verificadas.
Asimismo, se recomienda investigar la reputación de la empresa antes de comprometerte. Buscar opiniones de otros usuarios y asegurarte de que sea una entidad reconocida y transparente.
Muy importante es no realizar pagos anticipados, ya que las instituciones financieras confiables no exigen depósitos previos para autorizar créditos. Si te piden dinero por adelantado, es una señal clara de estafa.
