JUCHITÁN, Oaxaca.– Las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) disolvieron la caravana de migrantes “La Bendición de Dios”, luego de que aceptaran la propuesta de ser trasladados en autobuses a otros estados, donde podrán tramitar sus visas humanitarias.
Unos 250 migrantes, de los mil 200 que se encontraban en la comunidad de Santo Domingo Tehuantepec, desde el pasado sábado, fueron trasladados el domingo por la tarde en siete autobuses al estado de Guerrero y otra parte a Michoacán.
Luego de 20 días, desde que salieron de Tapachula, Chiapas, y realizar largas jornadas a pie, padeciendo los efectos de las lluvias, bajas temperaturas, “norte” fuerte y el acoso de grupos de secuestradores, los migrantes aceptaron subirse a los autobuses.
“Estamos muy cansados; mis hijos se han enfermado de gripa y tos. No hay más plata para seguir y por eso mejor nos vamos en bus”, señaló resignada Yareli, una joven migrante venezolana quien viaja con su esposo y tres hijos.
Un grupo de migrantes que formaba parte de la caravana “Caminando con Dios”, y que fuera trasladada en autobuses a la estación migratoria de la ciudad de Oaxaca de Juárez, el pasado fin de semana, se encuentra rezagado en el puerto de Salina Cruz. https://t.co/YnPZlaZDPe
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) November 7, 2024
De acuerdo con los migrantes, las autoridades de migración les prometieron llevarlos a estos estados, para que realicen sus trámites de visa humanitaria, a través de los sistemas DIF estatal.
Se espera que, en las próximas horas, otro grupo de migrantes sea trasladado a otros estados, una vez que los autobuses regresen por ellos y vuelvan a realizar el viaje; aunque éste podría ser a otras entidades. El resto de los integrantes de esta caravana permanece en Tehuantepec, refugiándose en un domo particular, bajo la vigilancia de los elementos de la Guardia Nacional y de las autoridades municipales de San Blas Atempa, Oaxaca.
Con este traslado, quedó disuelta esta caravana que salió de Chiapas el 5 de noviembre pasado. Aunque cabe la posibilidad que pequeños grupos sigan transitando por la carretera Panamericana, buscando llegar a la capital oaxaqueña.
