HEROICA CIUDAD DE TLAXIACO, Oaxaca.- Los Maromeros de San Pedro Molinos, Tlaxiaco, es un grupo aproximado de entre 15 a 20 integrantes, dedicados a alegrar las fiestas titulares de la comunidad; tanto la fiesta del Patrón San Pedro, el 29 de junio, así como el Día de la Santa Cruz, en el marco de la petición de la lluvia el 1 de mayo, en la Cueva Mágica de la comunidad, donde se concentra la población para pedirle al ser supremo, que envíe las lluvias para la producción de alimentos de la tierra y sobre todo, que no le falte el agua a todos.
El Comité de Maromeros es una agrupación que está bajo la coordinación de la autoridad municipal del lugar, que en los días de fiesta amenizan con bailes y el buen humor de los acróbatas; sin embargo, durante la ceremonia de la petición de la lluvia que se celebra en la Cueva Mágica (lugar sagrado donde nace el agua), los Maromeros juegan un papel muy importante, pues en el lugar se celebran rituales, una misa y después inician con la música de cuerdas y viento, mientras que los acróbatas realizan sus malabares, ofreciendo su respeto a la madre naturaleza.
Una ceremonia sagrada
Esta ceremonia de los Maromeros en la petición del agua, data del año de 1940; sin embargo se dejó de realizar en los años 60 y fue hasta el año de 1972 que se volvió a retomar y a la fecha no se ha dejado de hacer esta ceremonia sobre las cuerdas, ya que lo consideran un rito especial, para ayudar a pedir la lluvia en la Cueva Mágica.
La Cueva significa un lugar muy importante, pues es un manantial de agua que baña los linderos de San Pedro Molinos; su agua, limpia y fresca, forma un caudaloso río, cuyo misterio está el saber de dónde llega el agua que baña la población.
Los Maromeros están organizados por las autoridades municipales y el Comisariado de Bienes Comunales, quienes junto con las madrinas, realizan la ceremonia de la petición de la lluvia cada 1 de mayo; el grupo, en ocasiones cuenta con bajas debido a que salen a trabajar a otros lugares o apuestan por el sueño americano.
Los Maromeros bailan a una altura de 1.80 metros sobre una cuerda, la cual está atada a unos palos en forma de tijeras que se atraviesan para hacer los amarres hasta quedar tensa la cuerda por donde caminarán y bailarán; mientras se escucha la interpretación de chilenas y corridos, bailan e interactúan con los pobladores con algo de humor, música de cuerdas y viento.
Al regreso de esta ceremonia, en el año de 1972, se reorganizó el grupo con los habitantes de San Pedro Molinos; ahora se visten de payasos con pantaloncillos y camisa de satín, realizan acrobacias con los ojos vendados, penachos, paliacates que les dan vistosidad; el baile cuenta con una duración de 40 minutos o de acuerdo al número de participantes.
Alegran a los pueblos vecinos
Los Maromeros de San Pedro Molinos amenizan las fiestas de las poblaciones vecinas como: Santa Cruz Tacaua, Santa Catarina Ticúa, San Pablo Tijaltepec, Santa María Yosoyua, San Mateo Peñasco, San Agustín Tlacotepec, Sinicahua, San Miguel el Grande, Chalcatongo de Hidalgo, Santiago Yosondúa, San Juan Mixtepec, Juxtlahuaca, Tejupan.
Sus máximos exponentes del baile de los Maromeros han sido: Agustín Reyes López, José López Reyes, Eulalio Gómez Gómez, Margarito Ortiz Reyes y Raúl Gómez García.
La población valora la participación de los Maromeros, ya que cuando se dirigen al público lo hacen en su lengua originaria (mixteco) y en castellano; dicen los pobladores que esta es una tradición que no debe morir.
