Sin contar a la población en tránsito que viaja de otros países de América en un intento por llegar a Estados Unidos o casos importados, en este 2024 Oaxaca triplicó los casos detectados de paludismo.
La Secretaría de Salud federal reporta tres pacientes hombres y cuatro mujeres que dieron positivo a paludismo, cuando en 2023 sumaban apenas tres.
Datos cotejados con el boletín epidemiológico de los Servicios de Salud de Oaxaca detallan que uno de esos casos corresponde a un hombre de Valles Centrales, dos más del Istmo de Tehuantepec y cuatro mujeres de esa misma región geográfica.
Los Servicios de Salud de Oaxaca aseguraron que únicamente dos casos de paludismo son autóctonos, es decir que se adquirió localmente por la transmisión de mosquitos infectados con el parásito Plasmodium.
En un comunicado la dependencia refirió que seis casos de paludismo son foráneos, considerados así por la Secretaría de Salud a todo caso confirmado, cuyo origen es un estado del país con transmisión de paludismo, pero que se detecta en otro estado.
En este caso, los seis pacientes foráneos son de Veracruz y Ciudad de México.
Hay 108 casos de paludismo clasificados por los Servicios de Salud de Oaxaca como importados, 97 de éstos corresponden a personas migrantes de Venezuela, nueve de Colombia, cinco de Ecuador, dos de México, uno de Nicaragua e igual número de Perú y República Dominicana.
El paludismo, conocido también como malaria, es una enfermedad potencialmente mortal que se transmite por la picadura de un mosquito del género anófeles infectado con el parásito Plasmodium que ingresa a los glóbulos rojos.
Los síntomas del paludismo pueden ser fiebre, vómito o dolor de cabeza, pero la forma clásica en que se manifiesta es fiebre, sudoración y escalofríos.
