Visitar un cementerio de noche puede parecer una experiencia espeluznante, pero esto cambia cuando se trata del Día de Muertos, pues en estas fechas es costumbre que en México las personas abarroten los panteones para visitar las tumbas de sus familiares fallecidos, acompañados de música, flores, comida y un ambiente de fiesta. Mira aquí los cementerios que puedes visitar en estas fechas en Oaxaca.
Cementerio de Santa María Atzompa
Esta localidad se encuentra ubicada a 20 minutos de la ciudad de Oaxaca de Juárez. Desde el 31 de octubre, Santa María Atzompa es famosa por sus festividades del Día de los Muertos, ya que todas las tumbas y sepulcros se iluminarán con velas, flores de caléndula y otros motivos.
A su vez, el 2 de noviembre, al final del Día de los Muertos, celebran una comparsa con personas que usan máscaras y disfraces alusivos a la fecha. La comparsa se dirige al cementerio para llevar las almas de sus seres queridos de vuelta a su lugar de descanso hasta el año siguiente.
Cementerio de San Agustín Etla
La fiesta del Día de Muertos en el panteón de San Agustín Etla dura toda la noche de los días 1 al 2 de noviembre.
También organizan las llamadas muerteadas donde grupos de músicos de banda amenizan procesiones de personas. Algunos hombres se disfrazan de mujer y usan máscaras vistosas.
Durante la mañana del 2 de noviembre, los bailarines y músicos disfrazados se reúnen en las casas de sus barrios para comer y beber lo que les ofrezcan sus anfitriones. Se comparten chistes y bromas sobre los políticos locales mientras se escucha música y se baila toda la noche.
La muerteada arranca a las 22:00 horas de la noche del 1 de noviembre, y todos los grupos se reúnen hacia las 9:30 de la mañana del día siguiente para continuar bailando y celebrando.
Panteón de Teotitlán del Valle
En Teotitlán del Valle la población de origen zapoteco hace sus rondas en los altares de toda la ciudad durante la noche.
El 1 de noviembre, en sus viviendas preparan ofrendas que incluyen pan de muerto, dulces recubiertos de azúcar, chocolate caliente, tamales, mole y juguetes.
El 2 de noviembre por la tarde los cementerios se llenan de familias que acuden para limpiar y acompañar las tumbas de sus seres queridos y hacen brindis de mezcal. También hacen estallar petardos y fuegos artificiales, indicando a los espíritus que es hora de regresar al lugar de los muertos.
Fiestas en Oaxaca de Juárez
Las personas visitan durante el día y hasta cerca de las 22:00 horas de la noche el Panteón General San Miguel, el Panteón Jardín, además de el Panteón Municipal de San Martín Mexicapan, el Panteón de San Felipe del Agua y el Panteón del Barrio de Xochimilco.
En estos lugares las tumbas y lápidas lucen adornadas de flores de cempasúchil y cresta de gallo, además de veladoras. Además, suelen instalarse romerías a las afueras y se pueden encontrar antojitos, juegos mecánicos y juegos de azar, música y un gran ambiente festivo.
A su vez, las calles del Centro Histórico se llenan de flores, murales, catrinas y en plazas, instituciones, hoteles y viviendas pueden verse altares de muertos con enormes panes de muertos, calaveras de azúcar, papel picado, mole, chocolate de agua, cerveza, nicuatole, frutas de temporada como nueces, manzanas, naranjas, nísperos y cañas de azúcar, además de agua, fotografías de personalidades fallecidas, humo de copal y esqueletos.
También pueden verse en la calle Macedonio Alcalá, en el Centro Histórico, largos desfiles de músicos con muñecos de calenda enormes y faroles que atraviesan las avenidas acompañados de música de banda y cohetones.
Cabe mencionar que en los 570 municipios del estado tienen, al menos un cementerio por localidad, y en todos estos las personas visitan las tumbas y las adornan con flores y veladoras, pues es una costumbre de la mayoría de los oaxaqueños.
Como ves, es una gran fiesta que dura desde el 31 de octubre hasta el 2 de noviembre, la cual vale la pena disfrutar.
