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“Diversión y sorpresa, las claves de hacer libros para infancias”: Keiko Kasza

escritora
Foto(s): Ana Lilia Pacheco
Carina Pérez García

Kekio Kasza (1951, Japón) es una autora de libros infantiles con gran éxito en el mundo literario. Conocida por sus historias divertidas e ilustraciones encantadoras, por primera vez pisó Oaxaca y lo hizo dispuesta y gratificada de la gastronomía; feliz de compartir con lectores y en exclusiva, habló de las claves para hacer libros para niños. 

Nacida en una isla de Japón y residente en Indiana con su familia, Kasza toma día a día inspiración de su vida y de sus hijos para sus relatos. En la terraza de un café cercano al zócalo de la ciudad, donde tuvo una multitudinaria presentación, habla de por qué hacer libros para infantes. 

“Me gusta contribuir a la infancia y mandar un buen mensaje, positivo, a través de mis historias” dice con una gran sonrisa; delante, en la mesa de madera, tenemos su libro “Choco encuentra una mamá”. Aunque comprende el español, prefiere hablar en inglés y generosa con sus respuestas cuenta que la primera historia que la enganchó en su infancia la encontró en un set de libros que su madre le había comprado en Japón, cuando era niña.

¿Qué elementos debe tener una historia para niños? le pregunto y contesta: “Debe tener un mensaje libre, pero esa no es mi meta cuando escribo un libro. Para que los niños se diviertan a través de los libros, yo uso ciertos trucos con los que juego a la hora de escribir: el texto y las ilustraciones deben tener varios elementos gráficos y no ser aburridos”.

 

 

Por ejemplo, comenta que en cada página tiene que pasar algo; cada que le das vuelta a una hoja, el lector debe encontrar un elemento sorpresa para que se emocione. Otro elemento que debe tener un libro para infancias es que debe ser divertido. Sí, que a la hora de voltear la página sorprenda y saque risas.  Este trabajo conjunto entre ella, que es la que escribe los textos e ilustra los mismos, se suma el del director de arte y el editor.

“Cuando tú misma eres escritora e ilustradora tienes muchas ventajas y un poco más de control, porque si no puedes dibujar algo, simplemente cambias el texto y no necesitas el permiso de nadie para hacerlo. Así que ser ilustradora y escritora al mismo tiempo, es un gran plus”. 

Keiko Kasza desarrolló su propia técnica para ilustrar sus libros. Y sobre este proceso comparte que lo más importante para ella son las expresiones faciales: “si los lectores pueden sentir las expresiones faciales de los personajes que ilustro, entonces ya los tengo atrapados con la historia”.

Después de tantos libros, conocida principalmente por los volúmenes: “El estofado del lobo” (1987), “Choco encuentra una mamá” (1992) y “Mi día de suerte” (2004), Keiko ha visto a varias generaciones de lectores y sobre ello le pregunto, qué cambios ha visto.

 

 

“Me sorprende mucho cómo los lectores reaccionan a mis libros. Esto puede ser un cambio… En Estados Unidos, los personajes y los libros que se escriben últimamente son diferentes. Mis libros expresan historias muy dulces y los niños a lo mejor no buscan historias tan dulces en estos últimos tiempos”. 

Sabe que al estar expuestos a las nuevas tecnologías y utilizarlas con gran destreza, sus intereses han cambiado y la forma de leer también. “Tengo lectores que ya son papás”, confiesa con una sonrisa y acepta que a pesar de los nuevos intereses, sus libros siguen causando gran sensación y ella lo atribuye a que son libros muy divertidos. 

Dijo estar honrada de estar en Oaxaca y aún con la experiencia pendiente de probar la tlayuda, admitió que le gusta el mezcal, los tacos de carnitas y el mole. Su presentación en la Feria Internacional del Libro de Oaxaca atrajo a decenas de lectores que tras su charla, hicieron una fila para que les firmara varios de los libros que tienen en su colección. 

 

 

Conócela 

Escritora e ilustradora de sus propios cuentos, Keiko Kasza nació en una pequeña isla de Japón, pero se mudó a los Estados Unidos para estudiar en una universidad de California. Allí se casó con un norteamericano y en la actualidad vive en Indiana con su esposo y dos hijos.

Kasza nació en 1951 y a los 22 años se mudó a los Estados Unidos para estudiar la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Estatal de California. Posteriormente, se casó con un norteamericano y reside desde entonces en Indiana.

Tras la publicación de cinco libros y el éxito que obtuvo con ellos, decidió dejar su profesión de diseñadora gráfica y dedicarse a la escritura de tiempo completo. Sus cuentos han sido traducidos a varios idiomas, entre ellos español, mandarín, japonés y coreano.

Otras de sus obras destacadas son: “Cuando elefante camina” (1990), “Los secretos del abuelo Sapo” (1995), “El perro que quiso ser lobo” (2005), “Quien lo encuentra se lo queda” (2020) y “Listo para cualquier cosa” (2021).

A lo largo de su carrera ha recibido diferentes distinciones, tales como el California Young Reader’s Award, el Illinois Picture Book Award y el North Carolina Children’s Book Award.

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