JUCHITÁN, Oaxaca.– Con la esperanza en el inicio del nuevo gobierno, que a partir de este martes 1 de octubre encabezará Claudia Sheinbaum Pardo, los ganaderos de la región del Istmo de Tehuantepec, esperan ser protagonistas del desarrollo de esta zona del país.
El presidente de la Unión Ganadera Regional del Istmo de Tehuantepec (UGRIT), Jorge López Guerra, recordó que hace seis años, cuando apenas iniciaba el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los ganaderos oaxaqueños tuvieron muchas expectativas con el programa de crédito ganadero; sin embargo, este no prosperó por razones que desconocen.
Indicó que inicialmente se habían destinado cuatro mil millones de pesos para este programa, pero solo se aplicaron 947 millones, lo que llevó a que, en los años siguientes, 2019 y 2020, solo se destinaran mil millones de pesos, después vino la pandemia y todo se detuvo.
El dirigente ganadero señaló que, en esta nueva administración, las cosas deberán ser diferentes y más favorables para el sector; sin embargo, todo dependerá del presupuesto que se le asigne al campo.
“En términos generales, para el sector ganadero no hubo apoyos. Esperemos que en el 2025 haya una buena propuesta y mejor presupuesto para incentivar la ganadería”.
Reiteró que los productores ganaderos no quieren dádivas ni subsidios, sino incentivos productivos para la gente del campo y así se fortalezca el sector agrícola y ganadero.
Indicó que será importante que el nuevo gobierno incluya a los ganaderos y a los agricultores en el Plan Nacional de Desarrollo, pues durante el sexenio que termina no fue así.
Sostuvo que en Oaxaca existe un gran potencial en ese sector, que debe de participar directamente en el proyecto del Corredor Interoceánico, y no como espectadores, sino como protagonistas del desarrollo y del mejoramiento del nivel de vida, que pregona el gobierno.
“No queremos ser empleados ni mano de obra barata de los productores del norte del país. No queremos ver el desarrollo de lejos, queremos ser protagonistas”.
López Guerra agregó que en los próximos años esta región será considerada el “ombligo” del desarrollo de esta zona, y no quieren ser empleados de los grandes productores que arribarán, pues ellos tienen la capacidad de ser emprendedores.
“Por eso es la idea del rastro (TIF), porque podemos participar, no solamente en la parte industrial, porque se ha dejado a un lado el desarrollo rural. Ahí es donde le pediremos a la presidenta Sheinbaum que voltee a ver el campo porque somos un sector muy importante para lograr el desarrollo de esta zona”.
Para ello, dijo, como un primer llamado, el gobierno federal deberá iniciar con un diagnóstico para potencializar lo que se tiene en Oaxaca, tanto en lo agrícola como en lo ganadero.
