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"Sobreproducción de agave genera problemas ambientales": Iturribarría

agave
Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Luis Ignacio Velásquez

El crecimiento exponencial de la producción de agave para producir mezcal ha generado diversos problemas en Oaxaca como la degradación de los suelos en las regiones donde se cultiva, competencia desleal de las grandes empresas respecto a los pequeños productores y el abaratamiento del producto por la sobreproducción, entre otros, reconoció la coordinadora del proyecto Tierra de Agaves Naturaleza y Cultura, de la Asociación Civil Pronatura Sur,  Helena Iturribarría Rojas, quien dirige un proyecto financiado por el Fondo Mundial Ambiental, con una bolsa de 5 millones de dólares, para atender los procesos de deforestación, rescatar los suelos dañados e incorporar valores agregados al producto para beneficio de los pequeños productores.  

En la presentación del proyecto “Sin maguey no hay mezcal”, organizado por las y los maestros mezcaleros, señaló que en los últimos años Oaxaca pasó de producir un millón de litros de mezcal a más de 14 millones de litros, lo que ha generado mucha demanda de la tierra por producir y generar la materia prima, sobre todo de la especie Espadín.

“Cuando vamos al Istmo desde Santiago Matatlán para delante lo que ya vemos son muchísimas plantaciones sin control, sobre todo en zonas como El Camarón y Soledad Salinas, lo que ha generado problemas ambientales y problemas económicos, porque, por ejemplo, ahorita hay tanta oferta que el precio se cayó; además, de que este tipo de cultivo intenso degrada la tierra por el uso de agroquímicos y genera un mezcal muy malo, que es el industrial y comercial”.

Iturribarría Rojas comentó que cuando se levantan las cosechas en las pendientes, después de siete años de tener agave, el suelo prácticamente se pierde, se erosiona, se va la fertilidad, se van los microorganismos, se va la selva que había encima.

 

 

Dijo que el proyecto busca tener una opción distinta, primero generar esta conciencia de que tenemos que frenar las cosas como están, valorar la producción de mezcales tradicionales porque no solo requieren del conocimiento y la calidad, sino de fondo contiene un tema cultural y de tradición que tiene que darle un valor agregado; el tema legal, de impuestos; el tema de organización, ya que las grandes empresas tienen manera de generar diferentes figuras legales, diferentes marcas, pero los mezcaleros tradicionales no tienen tantas oportunidades y a veces acaban vendiendo a granel, a un precio muy bajo. 

“Parte de lo que busca este proyecto es generar estas opciones, dar este acompañamiento a grupos como el de los maestros y maestras mezcaleras para, si lo deciden así, generar una figura legal, registrar marcas colectivas, siempre atendiendo a la sustentabilidad”.

Destacó que el cuidado del entorno lo van a empezar a pedir en las exportaciones, porque ya es un problema grave, al tequila ya le piden en la Unión Europea que no haya deforestado, pero si ahora lo piden al mezcal va a hacer un problema. “También como proyecto queremos generar esta opción de tener una manera de verificar rápido un mezcal y que ese maguey que se sembró no deforestó, al menos en una línea del 2018 o 2016 para atrás, esto va a venir fuerte y desafortunadamente los productores más afectados van a ser los chiquitos”.

Expresó que, se supone que el mezcal está protegido pues hay una Norma Oficial Mexicana, hay una denominación de origen, pero la verdad es que solo se da respuesta al mercado, que quiere más y más mezcal. 

“¿Qué ha generado esto? Pues que se siembre donde sea y como sea, ya hay agave hasta en el Istmo de Tehuantepec y uno se pregunta ¿de dónde? Pero la verdad es que es para una producción rápida, barata, lo que no nos va a llevar a ningún lado. Desafortunadamente el consumidor piensa que todo el mezcal, por ser mezcal y por ser de Oaxaca es bueno, pero no es así. Hay una diferencia muy grande entre una producción tan agresiva y, otra, tradicional”.

 

 

Precisó que el programa tiene tres líneas principales: uno, las regulaciones, ya que tienen que buscar una incidencia en las regulaciones, porque hasta la fecha no existe una ley del mezcal, aunque cinco iniciativas están en el Congreso local. 

“Se generó una sola iniciativa con los temas de sustentabilidad, pero está en comisiones; además hay que impulsar normas voluntarias para etiquetas verdes para dar un valor agregado.

Dos, es la conservación para atender los procesos de deforestación y brindar opciones a los dueños de las tierras, los comisariados de bienes comunales y ejidales, a que adopten instrumentos que les generen recursos, también, pero para proteger los cerros con buena integridad ecosistémica; y, tres, atender las zonas degradadas con agroecología, es decir meter diferentes especies de agave, milpa, frutales.

“A fin de que con estas dos cosas: el modelo de restauración y de conservación, dar opciones de estos valores agregados vía etiquetas verdes o biosellos para tener un modelo de negocio sustentable y que sea diferente, como en el caso de las cadenas productivas del café”.

Subrayó que el proyecto es gestión de la sociedad civil, en este caso Pronatura Sur A.C., el gobierno federal y estatal, quienes lograron conseguir recursos del Fondo Mundial Ambiental, de una bolsa por la compite todo el mundo.

 

"Ahorita hay tanta oferta que el precio se cayó; además, de que este tipo de cultivo intenso degrada la tierra por el uso de agroquímicos y genera un mezcal muy malo, que es el industrial y comercial”.

Helena Iturribarría Rojas, coordinadora del proyecto Tierra de Agaves Naturaleza y Cultura

 

El fondo

  • 5 mdd para atender los procesos de deforestación, rescatar los suelos dañados e incorporar valores agregados al producto para beneficio de los pequeños productores, tiene el proyecto Tierra de Agaves Naturaleza y Cultura, de la Asociación Civil Pronatura Sur

 

 “Sin maguey no hay mezcal”

El proyecto es organizado por las y los maestros mezcaleros

 

El "boom" del mezcal

  • 1 millón de litros de mezcal producía en años anteriores Oaxaca
  • 14 millones de litros es lo que produce en la actualidad

 

El dato

  • Después de 7 años de tener agave el suelo prácticamente se pierde, se erosiona, pierde fertilidad y microrganismos 

 

“También como proyecto queremos generar esta opción de tener una manera de verificar rápido un mezcal y que ese maguey que se sembró no deforestó, al menos en una línea del 2018 o 2016 para atrás, esto va a venir fuerte y desafortunadamente los productores más afectados van a ser los chiquitos”.

Helena Iturribarría Rojas, coordinadora del proyecto Tierra de Agaves Naturaleza y Cultura

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