La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), señaló que aún con la alta presencia de turismo en las calles las ventas no logran repuntar.
El presidente de la cámara empresarial, Andrés Emilio González Sánchez, señaló que la capital de Oaxaca se está convirtiendo en un destino de paso. Ahora el turismo prefiere hacer el gasto llegando a los destinos de playa.
“Definitivamente nos sorprendimos. No estamos viendo los resultados esperados. Desde la apertura de la supercarretera a la costa no hay una buena derrama económica en temporada alta", comentó González Sánchez.
Antes -destacó- la capital del estado era un destino turístico principal, pero ahora se ha convertido en una ciudad de paso. La ocupación hotelera no llega al 100 por ciento, además que los visitantes redujeron su estancia de cinco a tres días.
Por otro lado, agregó, muchos residentes locales están aprovechando la cercanía de Puerto Escondido para irse los fines de semana, reduciendo la afluencia en los negocios locales durante viernes, sábados y domingos. Restaurantes, bares y centros de diversión, especialmente aquellos orientados al turismo, han visto una disminución en sus ventas.
"Es momento de reflexionar y unir fuerzas. Necesitamos estrategias conjuntas entre el sector empresarial y los niveles de gobierno municipal y estatal para promover más nuestra ciudad y lograr que la gente permanezca en Oaxaca varios días. Definitivamente, la apertura de la supercarretera ha tenido un impacto significativo”, asentó.
A pesar de la alta presencia de turistas en las calles, las ventas no reflejan la misma afluencia. "El turismo viene, pero no gasta en la ciudad. Vemos muchas personas, pero los negocios no están recibiendo la derrama económica esperada", añadió.
La Canacope ha estado en conversaciones con otros presidentes de cámaras para buscar estrategias y colaborar con las autoridades. González Sánchez mencionó que la situación en la costa también afecta, ya que muchos turistas prefieren gastar su dinero allí.
Los hoteleros señalan una ocupación del 90%, lo cual debería traducirse en una buena derrama económica, pero no están haciendo gasto.
"Esperamos que para el próximo año podamos resolver esta situación. Hasta ahora, las ventas se han mantenido normales, pero no hemos visto el incremento esperado. Esto afecta a todos los giros, incluyendo bares y restaurantes, que también han reportado ventas bajas”.
