SAN ANTONIO CUAJIMOLOYAS, San Miguel Amatlán, Oaxaca.- Clementina Vargas Hernández nos recibe en su panadería, al interior de su vivienda. La tarde es fría, afuera se escucha la lluvia y el horno alimentado con leña logra calentar un poco el ambiente, además de la calidez familiar que abraza a quien llega a comprar los panes que ahí preparan.
El camino a su domicilio está rodeado por árboles de ocote, una pequeña subida que sorteamos con la lluvia que puso chiclosa la tierra. El olor es dulce y al llegar a la cabaña de madera, ella nos recibe al lado de su esposo, Felipe Luis Martínez.
Juntos decidieron emprender un proyecto que han llamado "Panadería Perla", en honor a su hija y de sus horneadas se surten a varias tienditas de su comunidad, la cual en estos días recibe visitantes de diversas latitudes atraídos por los primeros hongos de la temporada.
Al fondo de la cabaña, un horno de piedra, alimentado con leña, comienza a calentarse para recibir la horneada de la tarde. A un costado, toda una pared dispuesta con charolas protege a los panes en estado de fermentación. Las conversaciones alrededor del horno son sobre anécdotas familiares y al cabo de unos minutos meterán a hornear las charolas.
Los sabores de estos panes tradicionales de trigo son de granos como avena, nuez, amaranto y frutos, como arándanos. Además, por reciente temporada de graduaciones, los habitantes de Cuajimoloyas han encargado pedidos especiales de un pan al que le llaman pan de figurita, que demanda otra preparación de masa.
A diario, la actividad en esta pequeña y acogedora panadería comienza desde las seis de la mañana, cuando hacen la primera horneada y por la tarde otra. No sólo el sabor de estos panes destaca por sus ingredientes, sino porque no son parte del proceso ningún tipo de conservador. Los ingredientes son: harina de trigo, aceite, anís y sal.
El matrimonio conformado por la señora Clementina Vargas Hernández y Felipe Luis Martínez dedica al día hasta tres horneadas dependiendo de la temporada y además comparte sus conocimientos con los visitantes interesados en el taller de panadería.
Así que si visitas esta comunidad ecoturística, localizada a 57 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, te gusta el pan y mejor aún, quieres aprender a elaborarlo, contacta a esta familia.
La receta para elaborar este pan ha hecho que tenga éxito tanto en esta agencia municipal como en otros puntos de venta en la ciudad, a donde lo llevan porque su tiempo de vida es hasta de 20 días, lo que hace que incluso enviarlo fuera del país sea una de las ventajas de este producto.
