Al menos 25 comunidades indígenas migrantes de México y Centroamérica hablantes de 36 lenguas diferentes residen en el condado de Los Ángeles, California.
Janet Martínez Romero, cofundadora de las Comunidades Indígenas en Liderazgo (Cielo), informó que este registro fue descubierto en un informe elaborado por la organización en colaboración con el Instituto de Investigación de Equidad (ERI, por sus siglas en inglés) de la Universidad del Sur de California (USC),
Expuso que este informe fue creado para desglosar datos sobre las comunidades de migrantes indígenas, quienes a menudo se clasifican erróneamente como hispanas o latinas.
“Al hacer que mensajeros comunitarios confiables administren encuestas en idiomas indígenas, el personal de Cielo podría recopilar datos sobre sus comunidades de una manera que las encuestas y sondeos gubernamentales más grandes no lo han hecho”, aseveró.
Explicó que estos datos recopilados durante varios eventos de extensión comunitaria, incluidos los esfuerzos de distribución de alimentos y vacunación, brindan información importante sobre las vidas de las comunidades de migrantes indígenas del condado de Los Ángeles, quienes a menudo no se ven en los informes de datos producidos solo para grupos raciales amplios.
“Este informe fue creado para dar visibilidad a la diversidad lingüística y cultural que existe en las comunidades de migrantes indígenas y también como una herramienta para personas e instituciones que buscan comprender mejor y servir a las comunidades indígenas”, afirmó.
Subrayó que en esta fase preliminar, el informe encontró al menos 25 comunidades indígenas residentes en el condado de Los Ángeles y hablantes de al menos 36 lenguas diferentes.
Además, Martínez Romero dijo que muchos trabajadores migrantes indígenas encuestados por las Cielo estaban empleados en trabajos considerados como “trabajos esenciales” durante la pandemia de COVID-19.
“Si bien muchos trabajadores migrantes indígenas arriesgaban sus vidas en sus trabajos esenciales durante el apogeo de la pandemia y en los años posteriores, muchos también continuaron enfrentando inestabilidad laboral. En los años posteriores a 2020, las comunidades de inmigrantes indígenas continuaron luchando para pagar la comida y el alquiler”, finalizó.
