La primera vez que Eduardo donó sangre fue hace 11 años a partir de la emergencia obstétrica en su pareja durante el nacimiento de su primer hijo. Aquella vez fue difícil encontrar donadores, algunos porque tenían miedo y otros porque no eran aptos.
La experiencia le reveló la importancia de la donación y lo hizo acudir de manera altruista dos veces más.
“La satisfacción es muy grande, porque mi sangre puede salvar otras tres vidas, ayudar a muchas personas”, expresa sentado en el área de recuperación del Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea Oaxaca, ubicado en el Hospital Civil, Doctor Aurelio Valdivieso.
Una unidad de sangre puede salvar la vida de una o hasta tres personas, ya que de ella se pueden obtener diversos componentes esenciales:
- Glóbulos rojos: Encargados de transportar el oxígeno, se utilizan para tratar la anemia o la pérdida de sangre por cirugías o traumatismos.
- Plasma: Parte líquida de la sangre que contiene factores de coagulación, se emplea para corregir problemas de sangrado debido a defectos de coagulación.
- Plaquetas: Pequeños corpúsculos celulares que inician la coagulación, se utilizan para pacientes con cáncer o que han recibido trasplantes.
“A veces es difícil conseguir personas donantes, a veces por tiempo, a veces por miedo, a veces por no estar muy informados”, afirma Eduardo.
Para Raúl es la tercera vez como donador. “Siempre que una persona conocida o un familiar lo requiere, siempre me ofrezco”. La primera vez que donó llegó con un poco de incertidumbre y cierto temor a contraer alguna enfermedad. “Después de que me atendió el personal vi que todo era muy seguro y todos son muy amables, entonces perdí el miedo”.
En esta ocasión Raúl donó para una de sus compañeras de trabajo quien tiene un familiar próximo a una operación.
“No cualquiera quiere donar, primero porque le tienen miedo al piquite”, señala Irma, compañera de trabajo de Raúl. Ella tardó dos semanas para poder conseguir dos donantes.
“Vinieron algunos de mis conocidos, pero no pasaron porque no tenían el peso, porque tenían mucha grasa, por distintas circunstancias. A dos les pusieron una dieta, pero se enfermaron de dengue y ya no pudieron regresar. ¡Yo dije: Dios Mío! Porque si no tenemos muchos conocidos las cosas se complican y tenemos que comprar la unidad de sangre”.
Si quieres ser un héroe o heroína puedes obtener mayor información sobre los requisitos llamando al 951-513-4222.
