El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos encomendó a la Inmaculada Virgen de Juquila que siembre la semilla del llamado de Dios en sus corazones para que broten más vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa.
“Que María, la madre de los sacerdotes mire a nuestro pueblo, porque está tan necesitado de jóvenes hombres y mujeres que sean llamados al sacerdocio y a la vida religiosa”.
En la homilía de la misa de ordenación diaconal del seminarista Jesús David Lescas Silva, celebrada en el Santuario de la Inmaculada Virgen de Juquila, el pastor religioso afirmó que la Iglesia Católica sigue teniendo la necesidad de más ministros de culto, especialmente de sacerdotes, para presidir acciones litúrgicas y ofrecer el sacrificio de Jesucristo al Padre en el altar.
“Continuamente me dicen, ‘por qué no nos manda un sacerdote, por qué nos tiene castigados’, así me lo han expresado y qué les respondo ‘no tengo, no tengo sacerdotes, quisiera mandarles, pero no tengo’”, asentó.
Sostuvo que un sacerdote en casa no es ninguna vergüenza, como piensan algunos padres y madres de familia, sino más bien una bendición divina.
“A veces piensan que tener un hijo sacerdote es una vergüenza. En muchas ocasiones, eso sale de los labios de los padres y madres de familia que dicen ‘todo, menos un cura, yo no quiero a ningún cura en mi casa’. Pero no, es una bendición divina no merecida”, anotó.
Por eso, pidió al nuevo diácono a vivir con alegría, gozo y con mucha responsabilidad la encomienda que recibirá, porque la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, necesita de grandes servidores.
“No te olvides lo que eres, Dios te llamó a ser un servidor y el maestro, para nosotros, es Nuestro Señor Jesucristo, que no vino a ser servido sino a servir. Vas a ir a un pueblo a hablarles de Dios, porque yo sé que ustedes eso quieren, que les hablemos de Dios y así iluminen con la palabra de Dios los diferentes acontecimientos de la vida”, agregó.
Pero, también llamó al nuevo diácono a ser un hombre de oración para sostener su entrega, su compromiso y su fidelidad.
“Se un hombre de oración, descubre todos los días ante Dios, tu fragilidad, tu debilidad, tu miseria, pídele a Dios que te dé fortaleza, que te ayude a seguir trabajando, para que vayas alcanzando cada día la perfección, porque a eso nos invita Dios, sean perfectos como su padre celestial es perfecto”, añadió.
Además, convocó al nuevo ministro a hacer verdad la frase ‘en qué puedo servirle’ cuando sea buscado por el pueblo católico.
“Cuando vienen a buscarnos, de veras sirvamos, no solamente pronunciemos unas palabras diciendo en qué puedo servirle, tal vez esa persona sólo necesita que le escuchemos, que tengamos tiempo para ello. A lo mejor necesita que nos unamos a ella en oración, porque vive angustia, preocupación y necesidad”, remarcó.
Ante esto, Vázquez Villalobos puso en manos de María que la semilla de la vocación germine en el corazón de los jóvenes, hombres y mujeres, al sacerdocio y a la vida religiosa.
“Pidámosle eso a Nuestra Madre, Inmaculada de Juquila, y seamos grandes seguidores y servidores de nuestro Señor, todos, porque a eso hemos sido llamados, a ser servidores en nuestras comunidades”, suplicó.
“Que María, la madre de los sacerdotes mire a nuestro pueblo, porque está tan necesitado de jóvenes hombres y mujeres que sean llamados al sacerdocio y a la vida religiosa”.
Pedro Vázquez Villalobos
Arzobispo de Antequera-Oaxaca
