Richard Ramírez conocido por los medios como ‘’El Acosador Nocturno’’ fue un asesino en serie sádico y sin piedad, que llegó a utilizar múltiples armas en sus crímenes; desde pistolas, cuchillos, bates de béisbol, martillos, entre otros. Se consideraba a si mismo como seguidor de Satanás, y dibujaba símbolos satánicos en las escenas de sus crímenes. Además, también era un gran fanático del rock and roll, especialmente del grupo AC/DC.
Dolorosa infancia
Nació en El Paso, Texas, en 1960, donde vivió una infancia marcada por la violencia. Su padre, quien era un ex policía mexicano, maltrataba a su mujer y solía propinar brutales palizas a sus hijos sin motivos aparentes. Richard Ramírez, además de los golpes que recibía sufrió un grave accidente en un columpio durante su niñez, lo que le costó treinta puntos en la cabeza y le llevó a sufrir epilepsia por el resto de su vida. Era un niño tímido, retraído, solitario que no podía interactuar con sus compañeros de escuela debido a sus episodios de epilepsia. Lo que le hacía sentir aislado, rechazado e incomprendido.
Richard Ramírez, solía juntarse con su primo Mike, quien fue veterano de guerra en Vietnam, y quien le mostraba al joven Richard fotografías de sus ‘’hazañas’’ asesinando, mutilando y torturando a vietnamitas, y también le explicaba técnicas que había aprendido para matar con sigilo. A la edad de 13 años, Richard sería testigo de cómo su primo Mike, asesinaba a su esposa de un disparo de escopeta, acabando su primo internado en una institución psiquiátrica. Ese asesinato sería un antes y un después en la vida del joven Richard.
Incluso antes de cumplir la edad de 10 años, Richard, ya se dedicaba a robar y a agredir a los clientes del hotel donde trabajaba. A la edad de 17 años, fue internado en un reformatorio por una serie de delitos menores y posteriormente fue detenido de nuevo por posesión de marihuana. Después, se mudaría a Los Ángeles, donde se volvería adicto a la cocaína y donde pasaría un tiempo en la cárcel por robo de un coche. A su salida de la cárcel comenzaría a perpetrar los crímenes por los que sería reconocido como un asesino serial.
Los crímenes
El 28 de junio de 1984, cometería su primer crimen cobrando su primera víctima mortal en un barrio de Los Ángeles. Entró en la casa de Jennie Vincow, una mujer de 79 años de edad, con un largo cuchillo de cazan buscando joyas que robar, al no encontrar lo que buscaba violó y apuñaló en repetidas ocasiones a Jennie en el pecho y cuello con tanta fuerza que casi la decapita. Posteriormente, la noche del 17 de marzo del año siguiente, asesina a Dayle Okazaki de un disparo en su propia casa, donde Richard había entrado a robar. En esa misma casa disparó en contra de María Hernández, que tuvo la suerte de sobrevivir y aportar datos a la policía para la identificación de Richard. Pero, apenas unas horas más tarde, Richard acabaría con la vida de Tsai-Lian Yu en plena calle.
A partir de ese momento, sus crímenes serían más frecuentes y las muertes aterrorizarían a los habitantes de Los Ángeles. Su modus operandi le hacía ser extremadamente peligroso, pues no era metódico ni ordenado, ni siquiera inteligente, no seguía un patrón determinado y no tenía preferencia alguna en cuanto a sus víctimas. No le importaba el género, la edad, raza o condición, era impulsivo e inhumano. Por lo que el pánico crecía con la aparición de nuevas víctimas y los medios lo bautizarían como ‘’El Acosador Nocturno’’.
Su último crimen se cometió el 24 de agosto de 1985. Entró y asaltó una casa en el barrio de Mission Viejo, en el condado de Orange. En el dormitorio asesinaría de tres disparos en la cabeza a William Carns, para luego buscar por la casa algo de valor, al no encontrar nada, violó a la esposa Ines Erickson, quien le confesaría de un escondite que tenía el esposo y donde guardaba dinero, posteriormente Richard se marchó y dejó con vida a Ines. La víctima logró proporcionar datos sobre el aspecto del agresor, además de que se encontrarían las huellas de Richard por toda la casa lo que condujo a la identificación del vehículo que conducía, una furgoneta Toyota de color naranja, alertando a la policía y a los medios. Los agentes de policía identificarían que la camioneta pertenecía a Richard Ramírez y los días posteriores su foto apareció en las portadas de los periódicos locales y acabaría siendo localizado por un grupo reducido de ciudadanos que estuvieron a punto de lincharlo.
El juicio
Con su detención, su juicio se convirtió en un circo mediático y debido a sus declaraciones sobre sus creencias satánicas se convirtió en un personaje popular. Pese a las pruebas irrefutables que se tenían contra él, defendía su inocencia y no quiso declarar. Richard Ramírez fue declarado culpable de catorce asesinatos, nueve violaciones, dos secuestros, catorce robos, y cinco intentos de asesinato, y el 4 de noviembre de 1989 fue condenado a 19 penas de muerte e internado en el corredor de la muerte de San Quentin. Pese a ello, Ramírez falleció a la edad de 53 años, en junio de 2013, en un hospital de California debido a una insuficiencia hepática. Y según las autoridades, Ramírez nunca mostró arrepentimiento de sus crímenes.
