Con talleres para aprender a elaborar calaveritas de amaranto y bordadas que se empalman con un mercado orgánico de productos de la temporada, el Centro Ecológico Milpa Urbana se suma a la preservación de las tradiciones que este 1 y 2 de noviembre hace que en Oaxaca se celebre la muerte y se reciba con alegría la visita de las y los fieles difuntos.
Calabazas, hortalizas, copal, miel, chocolate, café, flor de cempasúchil, calaveras de dulce y otros productos de personas que carecen de un espacio de venta es parte de lo que el lunes 30 y martes 31 de octubre se podrá encontrar en el Centro Ecológico que se ubica en la calle de José López Alavez número 1414, en el Barrio de Xochimilco del municipio de Oaxaca de Juárez.
La artista visual y fundadora de este centro recordó que en 2020 se abrió el mercado que complementan con pláticas para que productores locales de cadenas de cortas puedan tener dónde expender, sin que ello les genere un costo adicional.
“En este 2023 se retomaron las actividades porque hay personas que se han acercado para preguntar si hay un espacio y este fin de mes tendremos miel, hortalizas, chocolate, jabones, mermeladas y otro tipo de productos artesanales que coinciden con pláticas o talleres que tienen que ver con la visión de aprendizajes comunes, la biodiversidad, las semillas como el maíz y los alimentos”, explicó.
El mercadito funcionará de 11:00 a 16:00 horas ambos días y para el lunes 30 se planeó un taller de elaboración de calaveritas de amaranto con la bióloga Remedios Martínez, sin que se requiera una inscripción previa.
Para costear las semillas de amaranto, calabaza y nuez, así como pasas que están libres de pesticidas porque se cultivan de manera orgánica, sin agrotóxicos químicos o industrializados, para este taller se pide una cuota de recuperación de 100 pesos.
En el Centro Ecológico Milpa Urbana, pero el martes 31 de octubre, en un horario de 11:00 a 15:00 horas la maestra Monserrat Pérez impartirá el taller Bordando Calaveras, el cual está diseñado para un nivel inicial en el que pueden participar niños y niñas desde los siete años y un segundo nivel para personas que ya saben bordar.
“Va a durar cuatro horas porque es un proceso muy meditativo. Mientras estamos bordando vamos a hablar y compartir de las tradiciones, de cómo se honra a los muertos, porque es una tradición familiar que se hereda”, detalló Edith Morales.
Para las personas interesadas en asistir se sugiere llevar una playera, bolsa o tela si quiere hacer algo en específico, si no, se le puede proporcionar como parte de la cuota de recuperación de 150 pesos, con la cual se entregarán también hilos.
