El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los creyentes a valorar y aprender a dar el lugar a las mujeres.
“Ella no es mujer porque quiso ser mujer y usted no es hombre porque quiso ser hombre”, asentó.
En la homilía de la solemne celebración del noveno aniversario de la coronación pontificia de la Inmaculada Virgen de Juquila, el mitrado sostuvo que Dios la hizo mujer y Dios lo hizo hombre.
“Es obra de Dios su ser de hombre y es obra de Dios el ser de mujer”, añadió.
Subrayó que un creyente, cuando contemple a una mujer, la debe contemplar y decir bendita entre las mujeres, porque está admirando la belleza de Dios en el rostro de esa mujer.
“Respetemos a la mujer, valoremos a la mujer. Hoy, la madre de Dios, probablemente nos exprese que no hemos sido capaces de darle el lugar que tiene a la mujer, no le hemos dado su lugar, ni en la casa ni fuera de nuestra casa”, anotó.
Además, destacó que las lágrimas por la contemplación a la imagen de la Inmaculada de Juquila, son signo del amor, pero también del dolor por las preocupaciones, las angustias, y los temores.
“Las lágrimas, aquí dentro, son de que a veces nos han tratado mal. Cómo duele mirar las lágrimas de un padre y de una madre que lloran porque sus hijos van por el camino equivocado”, aseveró.
Subrayó que brota mucho dolor de ese corazón que ama al hijo y que quiere lo mejor para él y sufre mucho porque el hijo no se quiere corregir o no quiere enderezar sus pasos. “Contempla las lágrimas de una mujer que es tu madre, de un hombre que es tu padre y conmuévete ante esas lágrimas. Hay dolor en el corazón de tu padre y de tu madre y te toca a ti hacerlo feliz. No está siendo feliz por tu comportamiento. No está siendo feliz tu esposa por tu comportamiento. La madre de tus hijos está sufriendo por tu comportamiento. El padre de tus hijos está sufriendo por tu forma de ser, mamá, esposa”, agregó.
De esta manera, llamó a los católicos a conmoverse con las lágrimas y a ser capaces de entender a sus padres.
“No digan que mi madre es llorona, de todo llora. Es que mi vieja es así, llorona de todo. Es que mi viejo es muy sentido, pues a través de esas lágrimas, les dice mucho más de lo que están pensando”, apuntó.
