Pasar al contenido principal

Entre su hija y el yerno la asesinaron de 35 puñaladas en Ixcotel, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Tomás Martínez

Jesús Alberto L.S., de 19 años de edad, quien tardó tres meses en planear la muerte de su futura suegra, aceptó ser el responsable del homicidio y por lo cual la juez de control de Tanivet del circuito judicial de Valles Centrales lo condenó a la pena de 20 años de prisión en el procedimiento abreviado, y su novia e hija de la ahora extinta, Rubicela Cobos, sigue internada en la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes.


A las 13 horas del martes, en la sala C de Ciudad Judicial en Reyes Mantecón, San Bartolo Coyotepec, se realizó la audiencia de procedimiento abreviado en la causa penal 142/2016 y en el cual, Jesús Alberto aceptó ser responsable del delito de feminicidio agravado cometido en agravio de quien llamó, Rubicela Cobos, madre de su novia.


PLANEAN EL CRIMEN


La menor de 15 años de edad era la hija única de Rubicela y estudiaba la secundaria, donde le daba pena que su madre, aparte de ser estilista, laboraba como mesera en un bar ubicado en la colonia Guelatao del municipio de Santa Lucía del Camino.


Debido a la rivalidad con su mamá, en el mes de agosto del año 2016 empezaron a planear como matarían a Rubicela, y por lo cual la menor empezó a pedir ayuda con sus amigos de la escuela secundaria si conocían a un sicario o asesino serial.


Los jóvenes compraron un libro de color verde titulado asesinos seriales, además buscaron en las redes sociales, entre ellos Facebook y finalmente decidieron consumar el crimen ellos mismos.


LA MATAN AL SALIR DEL BAÑO


La tarde del lunes 3 de octubre del 2016, Rubicela se metió a bañar en su departamento ubicado en la agencia municipal de Santa María Ixcotel.


Mientras el agua caía en el cuerpo de Rubicela, en la sala, la menor tenía un cuchillo en la mano y su novio Jesús Alberto listo para atacarla.



Prendas de vestir halladas en el lugar fueron fundamental para establecer que el crimen fue cometido en el domicilio de la extinta.



Al salir, la menor con cuchillo en mano se le fue encima a su madre, pero la dama se defendió y por lo cual entró en su ayuda su enamorado. Ambos lograron derribarla y le asestaron 35 puñaladas.


Los gritos de la mujer no fueron escuchados, pero a pesar de las heridas no moría y por lo cual la menor ordenó a su novio ir por trapos y metérselo en la boca. Finalmente la mujer dejó de existir en la sala de la vivienda ubicada.


MIL 200, JUEGO DE TAZAS Y DVD, PAGO PARA DESAPARECER CADÁVER


Su cuerpo fue cubierto por trapos, pero la menor no sabía cómo deshacerse del cadáver, por lo cual volvió a recurrir con sus compañeros de escuela.


De los tres menores de edad que declararon ante la autoridad, uno de ellos relató que su compañera pedía la ayudaran para ir por el cuerpo y quemarla, desaparecerla y que no quedara huella.


Uno de ellos logró conseguir a un joven que con un automóvil Nissan tipo Tsuru de modelo atrasado. Llegó a la vivienda la noche del lunes tres de octubre para llevarse el cuerpo. Antes, supuestamente los jóvenes se habrían tomado fotos con el cuerpo para subirlas al Facebook, lo cual no fue confirmado.


Los restos de rubicela fueron cubiertos con un cobertor, amarrado con cinta canela y el cordón de la bata de baño. Al bajar las escaleras se les cayó, reveló uno de los menores.


“Quiero que desaparezcas el cuerpo”, fue la orden de la menor.


El conductor del automóvil Nissan cobró un mil 200 pesos, un juego de tazas y un DVD.


Por la noche, el cadáver fue arrojado a la orilla del río Salado en jurisdicción de la colonia Ampliación Santa Lucía del municipio de Santa Lucía del Camino.


Los jóvenes, al día siguiente decidieron tomar de los ahorros de la mujer, acudieron al cine y siguieron su vida en aparente normalidad.


REPORTAN DESAPARICIÓN


El novio empezó a buscar a Rubicela, pero no contestaba el teléfono y por lo cual decidió acudir a buscarla y su hija (de la ahora extinta) dijo que la noche del lunes salió a trabajar y ya no regresó.


El enamorado de la mujer decidió presentar una denuncia en la Fiscalía General del Estado y pidió investigar el caso. La menor dijo a la policía que investigaran al novio, podría estar implicado.


HALLAN LOS RESTOS


A las 14 horas del jueves 3 de octubre del 2016, los restos fueron localizados a la orilla del río Salado en Santa Lucía del Camino. El perito-médico contó un total de 35 puñaladas.


La madre de Rubicela reclamó el cuerpo sin vida y decidió llevarlo a su tierra natal del estado de Veracruz. Su hija quería que cremaran los restos de Rubicela.


ABUELITA LOS DELATA


Los agentes investigadores buscaban, preguntaban y esperaron hasta que la madre de Rubicela regresó de los nueve días y siguieron con las investigaciones.


Al acudir al domicilio observaron que la bata de baño no tenía el cordón y al comparar el color y la tela, era la misma.


“Esos muchachos andaban muy extraños, tienen un libró verde que le ponen encima una Santa Muerte y le prenden una veladora, ese libro dice asesinos seriales”, dijo la mujer, al referirse al libró que los jóvenes lo consideraban como su biblia.


Los elementos policíacos empezaron a investigar y establecieron que el crimen fue consumado dentro del domicilio. Presentaron a declarar a amigos de la menor y confirmaron los datos, así como la identidad de la persona que fue a tirar el cuerpo.


FALLAS DE PERITOS


Con las declaraciones, los elementos policíacos y Ministerio Público ya tenían elementos suficientes, pero trataron de reformar con una prueba fundamental que sería confirmar que hubo manchas hemáticas en la sala del departamento.


Para ello llevaron a la perito químico para que arrojara Luminol en el piso y con una coloración azul certificarían que hubo manchas hemáticas. La prueba falló y la perito se justició que el producto estaba caducado.


DETIENEN A IMPUTADO


La carpeta de investigación 720/FEDAI/2016 fue turnada ante el juez de control que libró la orden de aprehensión 142/2016, y que fue ejecutado en contra de Jesús Alberto el 22 de diciembre del 2016 y fue vinculado a proceso. Su enamorada fue internada en la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes.


Durante el término de investigación, Jesús Alberto aceptó haber cometido el feminicidio agravado de su futura suegra y por lo cual con el procedimiento abreviado fue condenado a 20 años de prisión.


Niña caprichosa


“No mires a mi mamá”, fue la sentencia que la menor de edad le dijo a su novio Jesús Alberto de 19 años, cuando el ahora condenado miraba a la señora Rubicela Cobos.


La menor tuvo de todo, su mamá le pagaba el colegio, le compraba ropa de marca y además le cumplia todos los caprichos.


Contrario a ello, la menor empezó a sentir el resentimiento a su madre porque era una mesera de un bar y a ella le daba pena decir en la escuela a qué se dedicaba su mamá.


En la institución educativa, los padres de sus compañeros eran abogados, doctores, comerciantes o de otras profesiones.


Rubicela, para tratar de arreglar las cosas con su hija, le pagaba los viajes de vacaciones y donde también iba Jesús Alberto, revelaron las investigaciones de los Agentes Estatales de Investigación de la división género.


Rubicela -de acuerdo con las investigaciones de los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) del área de feminicidios- era guapa y se conservaba al realizar ejercicio y tomar productos naturales, lo cual también causaba envidia a la menor, que sentía que no podía competir con la belleza de su progenitora.


Jesús Alberto, al acudir al domicilio de su enamorada, observaba a la mujer de 38 años de edad, quien en ocasiones vestía faldas o salía con la bata después de bañarse y lo cual molestaba a su novia y terminaban en discusiones.


“Te prohíbo mirar a mi mamá”, le decía la joven a Jesús Alberto.


La señora buscó apoyo en el DIF para corregir a su hija, pero lo cual incomodó a la menor de edad y fue creciendo el odio.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.