Ahorrar nos sirve para establecer una meta, lograr un objetivo y tener una reserva por algún imprevisto ya sea por salud, accidente o situaciones que no están contempladas y pueden ocurrir en cualquier momento, sin embargo, de acuerdo con estimaciones de la Condusef, menos del 10 por ciento de la población lo hace.
Segismundo Ramírez Hernández, titular de la unidad de atención a usuarios de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) Oaxaca, explica que la cultura del ahorro debe ser infundida desde los primeros años para formar un hábito y la capacidad de desarrollarlo.
Uno de los principios básicos al momento de ahorrar, expresó, es siempre tener una meta, no sólo ahorrar por ahorrar.
¿Cómo iniciar? Es una de las principales preguntas. En todos los casos, independientemente del nivel de ingresos se debe hacer presupuestos en base al ingreso que se tiene, incluyendo una parte para el ahorro. Todo esto debe hacer de manera escrita y no metal, para poder tener datos claros de ingresos y egresos, recomendó Ramírez Hernández.
Aunque el sueldo sea muy bajo y la capacidad de ahorro mínima, es importante, después de cubrir las necesidades básicas de las personas y las familias, destinar una parte al ahorro. Lo recomendable es el 10 por ciento sin embargo se puede hacer incluso con cinco pesos al día.
Los ahorros se pueden iniciar a partir de suprimir el gasto hormiga como aquellos que se destinan al cafecito, las golosinas, el cigarro o el refresco.
Además de establecer lo anterior se debe buscar, en la medida de lo posible, un medio formal de ahorro, ya sea en banco o caja popular debidamente registrada. Esta situación es complicada en muchos casos en Oaxaca ya que la cobertura bancaria es muy baja.
Pidió tener precaución en otras formas de ahorro como son las tandas o en tener el dinero en casa ya que se deja a merced de la pérdida de valor o de un robo, así como la tentación de gastarlo si se tiene a la mano.
El funcionario consideró que Oaxaca es una de las entidades con menor capacidad de ahorro en el sentido de que éste es mayor en las economías con mayor fuerza y dinamismo.
