Sus caracteres son tan distintos que van de aquella que es reservada a otra que es deshinibida, pero como quiera que sean, además de compartir un diagnóstico de cáncer de mama que les llegó de golpe, coinciden en el deseo de evidenciar la falta de médico oncólogo para el turno matutino en el Hospital Regional Presidente Benito Juárez de Oaxaca, dependiente del ISSSTE.
Por la conmemoración del Día Mundial del Cáncer, en octubre de 2022, acordaron una sesión fotográfica y una de las fotos grupales, donde la mayoría aparece con el dorso desnudo y portando vestimenta típica de Oaxaca, la utilizó Yael hace unos días para postear desde su cuenta de Twitter y Facebook que en el Hospital Presidente Juárez del ISSSTE a las pacientes con cáncer de mama del turno matutino las "derivan" a medicina interna, en vez de oncología clínica.
"Los cirujanos oncólogos derivan a las pacientes con el oncólogo clínico para las quimios, radios y tratamientos hormonales", explica Yael de 57 años, quien en 2021 -al segundo año de su diagnóstico- vio que el especialista del turno matutino, Carlos Hernández, renunció a su plaza y ésta se entregó para nefrología y en su lugar el Hospital contrato a otro doctor que en este mes decidió no continuar porque al cubrir guardias y suplencias, atendiendo de 30 a 40 pacientes por un tercio del pago de un especialista de base.
Depender de la revisión clínica
Jessi es una profesora de primaria con 40 años de edad a quien en 2020 le extirparon totalmente el seno izquierdo (mastectomía) por un cáncer de mamá triple negativo (a receptores de las hormonas estrógeno, progesterona y la proteína HER2).
Además de ser un tipo de tumor más agresivo, el de Jenni no responde a los medicamentos de terapia hormonal ni los que actúan sobre la proteína HER2, por eso depende de que cada cuatro meses el especialista en oncología le confirme que el cáncer no regresó o se extendió a otra parte de su cuerpo (metástasis).
María Concepción, de 64 años de edad, esperó que está semana le llamaran del Hospital del ISSSTE para cancelar la cita de este lunes que tenía con el oncólogo clínico porque en 2021 comenzó con radioterapias y en 2022 le extrajeron todo su seno derecho.
"Esta en revisiones subsecuentes y cada seis meses le deben realizar estudios, pero en el Hospital no hay medios de contraste ni radiografías de tórax", explica su hija Mariela, quien teme que al reagendar la cita de este lunes los 3 mil 500 que pagaron por una tomografía con contraste hayan sido una mala inversión al no haber especialista que interprete el estudio.
"Sabemos que el cáncer puede regresar y tememos que por falta de seguimiento tenga que volver a comenzar con el tratamiento de quimioterapia", confiesa la hija de Concepción.
Como Mariela, Paola también ha acompañado a su madre Olga en su tratamiento contra el cáncer de mama. El diagnóstico lo tuvo en noviembre de 2022 y en febrero de este 2023 le hicieron su última revisión.
"Si se suspende el servicio o cita afecta que tengan ese proceso correcto", sobre todo a Olga que le retiraron el seno izquierdo y todavía tiene secuelas en una movilidad que ha recuperado de a poco.
Fuerza en lo colectivo
Para Concepción, como otro centenar de sobrevivientes de cáncer que se reconocen como Mujeres de Luz, el chat grupal les ha permitido encontrar fuerza y resolver dudas médicas en la colectividad.
En ese sumar fuerza de lo colectivo cree Anabel, licenciada en educación física, que se jubiló hace ocho años y que, entrando la pandemia de COVID-19, en enero de 2020, le dieron un diagnóstico que le hace requerir cinco años de tratamiento.
Ella, por ser del turno vespertino, no enfrenta las vicisitudes de la falta de un oncólogo clínico en el turno matutino, pero respalda a las que se ven directamente afectadas porque las ve como compañeras de lucha.
"Sé que ellas están necesitado el apoyo y yo no quiero ser egoísta porque no sé si mañana o pasado nos llegue a pasar en el turno de la tarde y ellas van a estar con nosotras", dice con seguridad una mujer que después de su mastectomía le sobrevino un linfedema, una inflamación en un 20 por ciento que controla con ejercicio continuó y con el uso de una manga elástica o de comprensión que sólo se quita cuando se baña.
Una semana atrás algunas integrantes de Mujeres de Luz acudieron a la dirección del Hospital Regional Presidente Juárez para exponer cómo repercute en su salud la falta de un oncólogo clínico, sin que su preocupación encontrara eco.
Así como hacen frente al cáncer, decidieron no darse por vencidas y comenzar a visibilizar una indiferencia institucional que a ellas les puede costar la vida en un contexto estatal plagado de dilaciones para detectar limitaciones en etapas tempranas y ofrecer tratamiento oncológico oportuno.
