Mientras en 2021 Oaxaca reportó 42 casos de hepátitis vírica A, a lo largo del 2022 la cifra se duplicó y al corte de la semana epidemiológica número 52 notificó 142 casos.
La de Oaxaca representa la décima cifra más alta en México que acumuló 4 mil 145 casos, 80 por ciento más que los 2 mil 313 en el año 2021.
Todavía en la semana 52, la última de 2022, en el país se notificaron 37 nuevos casos de hepatitis A, incluyendo uno en Oaxaca y el resto distribuidos en otras 17 entidades, principalmente en Ciudad de México y Morelos que notificaron cinco casos cada una.
Cuando una persona que no se ha infectado previamente con este virus o que no recibió la vacuna, puede desarrollar la hepatitis A si consume alimentos o agua contaminados por heces de una persona que tiene la infección.
Por ello, la Organización Mundial de la Salud asociada a la enfermedad con la insalubridad, deficiente saneamiento, mala higiene personal, pero también con sexo bucoanal.
La diferencia que existe con las hepatitis que causan otros virus, principalmente la B y la C, es que la de tipo A rara vez es mortal porque no causa una hepatopatía crónica, como se denomina a la inflamación prolongada del hígado, la cual puede durar en promedio seis meses.
Aún sin ser de gravedad, cuando la hepatitis A provoca síntomas, éstos pueden ser debilitantes y dar pie a una hepatitis fulminante que provoca que el hígado pierda sus funciones, entre éstas la de regular los niveles de sustancias químicas de la sangre y secretar la bilis que transporta los desechos del cuerpo.
La entidad que durante el 2022 registró la incidencia más alta es la Ciudad de México con 646 casos.
Le siguen Guanajuato con 360, Estado de México con 319, Guerrero con 298, Morelos con 259, Michoacán con 224, Jalisco con 214, Yucatán con 167 y Veracruz con 146 casos.
En el caso de Oaxaca, de los 142 pacientes con hepatitis A, 79 corresponden a hombres y 63 a mujeres, principalmente en edad escolar.
