La pandemia de la COVID-19 no sólo vino a disminuir la esperanza de vida de las personas, también lo hizo en las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes).
De acuerdo con la economista Ana Luz Ramos Soto, actualmente los emprendimientos tienen un periodo de vida máximo de dos años.
“Un promedio de vida que tenían las pequeñas y medianas empresas era cinco años como mínimo, ahora le están dando un periodo de vida de uno a dos años”, destacó.
De ahí dijo que el desempleo persista al igual que el incremento en el sector informal que ha sido utilizado de refugio ante la crisis.
De acuerdo con los Censos Económicos 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) levantado antes de la pandemia, la esperanza de vida de los negocios en el país es de 7.8 años.
El periodo de vida varía dependiendo del sector al que pertenezca, así por ejemplo en el caso de las manufacturas la esperanza de vida fue de 9.7 años, en el comercio 6.9 y en los servicios 8 años.
Del total de empresas en el país contabilizadas en ese 2019, el 49.6 por ciento se dieron de alta en los últimos 5 años anteriores a la encuesta, y en este periodo 39 por ciento fueron dadas de baja.
Algunos de los elementos mencionados como causantes del cierre de establecimientos fueron la inseguridad, grandes gastos y altos impuestos.
El 43 por ciento indicó que la inseguridad es el mayor problema; le siguieron los altos gastos en servicios con 28.9 por ciento, altos impuestos (28.3 por ciento), exceso de trámites (18.3 por ciento), costos de materias primas e insumos (18.1 por ciento) y competencia desleal (17.8 por ciento).
Por su parte, las empresas que siguen siendo predominantes en el país son micronegocios representando el 94.9 por ciento del total de los establecimientos en el país. Mientras que las Pymes son el 4.9 por ciento y las grandes firmas son 0.2 por ciento.
Ramos Soto indicó que tendrán que pasar varios años para que puede presentarse una recuperación económica que permita incrementar la esperanza de vida de las empresas medianas, pequeñas y micro.
