En un mundo donde se ofrecen prototipos de éxito y donde la meta es la belleza, el dinero, la posición social y el poder adquisitivo, es importante reconocer a aquellas personas que han sido modelo y ejemplo de virtud, de esfuerzo, de sacrificio y de esperanza, afirmó el obispo de la prelatura Mixe de María Auxiliadora, Salvador Murguía Villalobos.
En una exhortación pastoral, el mitrado afirmó que todos en diferentes momentos de la vida tienen y han tenido a algunas personas, quienes han sido en la vida una luz e inspiración.
“Son verdaderos testimonios de vida que lanzan a vivir con pasión y esperanza la vida”, asentó.
Expuso que esas personas son contadas con la palma de una mano y sobran muchos dedos, tal vez dos o uno, quizá.
“Son como los amigos o amigas, de los buenos, pocos”, agregó.
Subrayó que muchos tienen sueños, metas y anhelos por alcanzar, pero ninguno de ellos ha brotado en abstracto, porque han sido producto de la inspiración de una palabra, de una persona, de un ejemplo y de una actitud.
“Son aquellos que nos han precedido y que nos han dejado marcado un camino para alcanzar la verdadera felicidad”, anotó.
Resaltó que en muchos casos, esos gigantes han sido los abuelos, los padres, un maestro o una amiga, aunque el mejor ejemplo y modelo por excelencia siempre es y será el Señor Jesús.
“Es él quien se nos ha mostrado como el camino, la verdad y la vida, y quien nos ha asegurado que siguiendo sus pasos, imitando su ejemplo, podremos entender la verdadera forma de amar y vivir”, indicó.
Murguía Villalobos dijo que los santos son aquellos quienes han logrado seguir las enseñanzas de Jesús hasta hacerlas vida, tal vez no muy doctos algunos, sino sencillos e ignorantes, pero siempre han demostrado que es posible recorrer la vida luchando por parecerse más a Cristo.
“Cada uno de ellos y nuestros héroes cercanos son una invitación a seguir su ejemplo, recorrer su camino y si lo hacemos estaremos dejando huella para que otros puedan seguir nuestros pasos y ser luz en medio de la oscuridad”, finalizó.
