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Exvotos, retratos de los milagros de la virgen de la Soledad en Oaxaca

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Foto(s): Octavio Vélez Ascencio
Octavio Vélez Ascencio

Los milagros y las grandezas atribuidas a la Virgen de Nuestra Señora de La Soledad durante más de cuatro siglos, están reflejadas en muchos exvotos plasmados en lienzos al óleo, donde los oaxaqueños han agradecido su auxilio y bendiciones, ante alguna enfermedad o infortunio presentado en la vida.

A los pocos años de llegar su imagen, aquel 18 de diciembre de 1620, la devoción a la Virgen empezó a crecer y a tener un gran arraigo entre los oaxaqueños, porque nadie ha dejado de recibir una respuesta a sus plegarias, por su gran fe hacia ella.

Por eso, no sorprende, que la colección atesorada en el museo de la Basílica de Nuestra Señora de La Soledad supere las 200 ofrendas religiosas de alto valor artístico e histórico.

De estas representaciones pictóricas elaboradas en tela, madera o lámina por diferentes creadores, muchos de ellos desconocidos, 34 pertenecen al siglo 18, 182 al siglo 19 y 20 al siglo 20. La más antigua está fechada en 1711.

Según la experta del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Clara Bargellini Cioni, los exvotos representan un intercambio entre lo terrenal y lo sagrado, porque no solamente expresan gratitud por un hecho único y singular, sino también buscan fortalecer la relación y comunicación entre lo humano y lo divino, así como difundir la importancia de esa relación entre los que lleguen a conocer sus beneficios.

Además, los exvotos muestran la necesidad de contar o revelar las historias de estos milagros, ya que incluyen una narración breve de los hechos, las plegarias y el milagro adjudicado que motivaron la representación pictórica.

La elaboración de los exvotos y la práctica de ser depositados en los templos surgieron en Italia en el siglo 15, aunque años después se extendieron a toda Europa y posteriormente llegaron a la Nueva España.

Conforme a la investigadora, los exvotos no solo poseen un valor religioso dado por los creyentes, sino que también son piezas culturales e históricas que dan cuenta de las creencias, de las expresiones artísticas populares y de la historia de una sociedad.

La patrona de Oaxaca

El 18 de diciembre de 1620, un arriero procedente de Veracruz, con rumbo a Guatemala, notó al llegar a Oaxaca, que en su recua había una mula más.

Al pasar por la Ermita de San Sebastián, el animal cayó al suelo, vencido por la carga que traía.

El arriero intentó levantarla en varias ocasiones, pero no pudo y dio aviso a las autoridades para evitar algún castigo.

Cuando se retiró la carga, la mula se levantó y murió al momento. Entonces, la carga fue revisada y ahí fue encontrada la imagen de la Virgen, acompañada de un Cristo y un letrero que decía “La Virgen al pie de la Cruz”.

Ante este suceso, el obispo Bartolomé Bohórquez ordenó que en el lugar se construyera un santuario en honor de la divinidad.

Capitana de los ejércitos insurgentes

En el verano de 1812, cuando el entonces obispo Antonio Bergosa y Jordán nombró a la virgen como suprema generala del Ejército Realista de la Nueva España, que combatía al Ejército Insurgente, encabezado por Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavón.

Sin embargo, después de derrotar a las fuerzas realistas y ocupar la ciudad de Oaxaca, el propio Morelos acudió al santuario el 18 de diciembre de 1812 con todos sus oficiales y tropas a visitar a la virgen.

Durante su estancia, dejó una espada y un cañón como regalo a la virgen y la nombró Capitana del Ejército Insurgente.

Consuelo con ternura de madre

“Le doy gracias a Dios por haber llegado a Oaxaca y ser uno más de los hijos de esta tierra, porque he podido palpar el gran amor que se tiene a la madre del Señor, en su advocación de Nuestra Señora de la Soledad. Que en esta fiesta, nos sintamos muy unidos a ella, muy consolados por ella y fortalecidos por Dios, a pesar de los sufrimientos y tantas carencias. Dios nos hace fuerte y María nos consuela con su ternura de madre”: arzobispo Pedro Vázquez Villalobos.

 

Los exvotos

“El 21 de noviembre de 1767, yendo a su casa Julián Castellanos, le salieron ladrones en la cañada de la hacienda de Don Benito…y le dejaron como muerto, invocando a esta…se arrancó el cuchillo de la barriga, quedó libre y con salud”.

“En el pueblo de Nochixtlán, a mediados de diciembre de 1874, el niño Constancio Suárez fue atacado de una fiebre voraz y habiendo invocado él y su padre a esta milagrosa madre, quedó sano”.

“Petrona Contreras, a la Santísima Virgen María, dedica este en culto agradecido por haberla librado de la caída de un jumento que venía montada con su criatura en los brazos, el día 21 de febrero de 1873, a orillas del Atoyac, camino a Xoxo”.

“El día 6 de septiembre de 1894, Isidra Bohórquez se vio próxima a morir envenenada, pero invocando a estas divinas imágenes quedo buena y sana a Dios gracias”.

“Herculano Silva, al Señor de Santa María y a Nuestra Señora de La Soledad, ofrece esta humilde señal de gratitud al beneficio que le dispensaron en una fuerte fiebre, guardándole la vida”.

"Antonio José de Salanueva ofrece este retrato a María Santísima de la Soledad, dándole gracias a tan milagrosa imagen por los muchísimo milagros que de su santísima majestad ha recibido, y entre los muchos es el haberlo arrastrado, lazado de un pie, un potro una distancia de doscientas y quedar sin lesión ninguna. Oaxaca, enero de 1800". 

“En el mes de diciembre de 1864, caminando para la Villa de Etla, la señora Paula Núñez, con sus amos en una carretera, se cayó de ella y se le zafó el brazo, más invocando a estas venerables imágenes, al Señor de Las Peñas y a Nuestra Señora de La Soledad, quedó buena. Gracias a Dios”.

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