En una sede alterna y sin discurso oficial, el secretario general de gobierno, Francisco Javier García López, entregó a integrantes de la mesa directiva de la 65 Legislatura del Congreso local, el sexto y último informe de gobierno.
Por su parte, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa acudió a palacio nacional para participar, junto a otros gobernadores y funcionarios federales, en la 113 asamblea general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Sin embargo, el titular del Poder Ejecutivo prevé ofrecer el próximo viernes 18 de noviembre un mensaje a la ciudadanía, en lo que será uno de sus últimos mensajes a los y las oaxaqueñas.
La mayoría de los diputados y diputadas del Congreso siguieron la transmisión de la sesión de manera virtual, porque fue tanto el desorden que privó en la entrega del informe, con el pretexto de la toma de las instalaciones del Poder Legislativo por parte del Consejo Indígena Popular de Oaxaca “Ricardo Flores Magón” (CIPO-RFM) y otras organizaciones, que hasta última hora se decidió declarar un domicilio en la calle de Macedonio Álcala, del Centro Histórico, como sede alterna, para llevar a cabo la sesión solmene, que de ello solo tuvo el nombre para el registro.
Pero el gobernador Alejandro Murat Hinojosa no fue el único que envió a su secretario para cumplir con la obligación legal, en el Congreso los diputados y diputadas de Morena maniobraron de manera ilegal y poco ética para que la presidenta de la mesa directiva, Miriam de los Ángeles Vásquez Ruiz, no fuera la responsable de contestar el informe de gobierno y hasta le propusieron a la legisladora petista que asistiera a la sesión solmene, pero que cediera su intervención a la secretaria, como si lo establecido en la Constitución y la Ley Orgánica del Poder Legislativo fueran recomendaciones.
Al final, la representante popular por el PT decidió no acudir a la sesión, para que los morenistas hicieran lo que ya habían planeado. Lo ridículo es que los discursos de la representante de Morena y los otros partidos políticos aludían al mandatario estatal como si estuviera presente, cuando se encontraba a 366,62 kilómetros de distancia.
