Ante el cierre del relleno sanitario de la ciudad Oaxaca de Juárez, alrededor de 180 familias de pepenadores se encuentran en una grave crisis económica porque se quedaron sin una fuente de trabajo.
“La crisis de la basura también alcanzó a los pepenadores”, afirmó José Rentería Pérez, titular de la Parroquia de San Bartolomé Apóstol, ubicada en San Bartolo Coyotepec, que abarca la agencia municipal Vicente Guerrero y colonias aledañas al relleno sanitario, pertenecientes a la Villa de Zaachila.
El párroco aseguró que la clausura del relleno sanitario obedeció más a una decisión política y no a una determinación sanitaria o ecológica, porque no se contempló una alternativa para la sustitución del espacio, ni nadie se interesó por los pepenadores, asentados en la agencia municipal Vicente Guerrero y en las colonias Zapoteca, Manantial y Renacimiento.
“Todo mundo opinó sobre el relleno sanitario, pero nadie escuchó a las 180 familias de pepenadores, integradas por tres o cuatro personas, que trabajaron clasificando y separando la basura durante 42 años. Ellos, hicieron que el sitio durara más tiempo”, aseveró.
Además, afirmó que las 180 familias de pepenadores han trabajado en condiciones desfavorables de salud durante la emergencia por el coronavirus COVID-19, debido a la falta de medidas sanitarias.
“Nadie se preocupó por ellos, varios enfermaron. Uno o dos fallecieron por la pandemia. Son un sector social excluido y discriminado, porque tienen el estigma de sucios y cochinos”, asentó.
Expuso que muchos de los pepenadores enfermaron gravemente durante la pandemia del coronavirus, aunque se pudieron recuperar por su impresionante capacidad de resistencia originada por su contacto con la basura.
“Algunos son de tercera o cuarta generación que ahí nacieron y ahí crecieron. Entonces, su organismo va creando defensas por su convivencia diaria con los desechos”, anotó.
De este modo, subrayó que las 180 familias se encuentran en una grave crisis económica porque carecen de una fuente de trabajo debido al cierre del relleno sanitario, especialmente quienes pertenecen a la primera y segunda generación de pepenadores.
“Todos están buscando dónde trabajar. Los adultos mayores, de entre 60 y 70 años de edad, son quienes más resienten el cierre del relleno sanitario. Viven en una situación de desesperación”, refirió.
No obstante, resaltó que los pepenadores de tercera o cuarta generación son quienes más están sufriendo por tener hijos en escuelas primaria o secundaria.
“Quienes tienen hijos en escuelas, han conseguido trabajo como auxiliares de albañiles o con algunos amigos, otros con sus esposas han intentado vender tortillas y unos más, han pretendido vender algo, pero no tienen dinero para hacer el negocio. Salen a buscar lo que sea, lo que encuentran”, indicó.
No obstante, destacó que algunas de las familias de pepenadores aún mantienen la esperanza de la reapertura del relleno sanitario para poder volver a tener una fuente de ingreso.
“Muchos no se dan por vencidos. Se mantienen unidos esperando algo. Sobre todo, que se abra un nuevo relleno sanitario, para ofrecer sus servicios, porque tienen experiencia”, finalizó.
El reciclaje
Los pepenadores del relleno sanitario de Oaxaca de Juárez se dedicaban a separar y reciclar PET, Tetra Pak, cartón, fierro, aluminio, lata y madera.
“Todos están buscando dónde trabajar. Los adultos mayores, de entre 60 y 70 años de edad, son quienes más resienten el cierre del relleno sanitario. Viven en una situación de desesperación”. José Rentería Pérez, Titular de la Parroquia de San Bartolomé Apóstol
