BARRIO EL ROSARIO, Santa Catarina Minas.- Cuando Graciela estaba en la primaria, se prometió junto con sus amigas que abrirían una biblioteca en esa comunidad, lo cual se cumplió muchos años después.
Desde 2013, la biblioteca El Rosario, de la mano de Graciela Ángeles Carreño, ha mostrado un nuevo mundo a niñas y niños de esta comunidad para que tengan mejores aspiraciones de vida y un lugar a donde ir a aprender y desarrollar sus habilidades.
Graciela realizó una especialidad en Desarrollo Rural en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Xochimilco, donde realizó una propuesta teórica que partía de que al haber una industria económica en una comunidad, también debía haber un desarrollo en esta.
Explica que Santa Catarina Minas es una zona productora de mezcal y genera ingresos, por lo que también debía crecer y mejorar en cuanto a los ingresos y servicios, pero llegó a la conclusión de que era la educación el motor del desarrollo de las comunidades.
Fue por ello que comenzó a materializar el sueño que tenía de pequeña junto con sus amigas en la primaria, y actualmente este lugar ha crecido gracias a donativos y a los mismos niños y niñas que asisten diariamente a hacer uso de los libros, bebeteca y aula de medios.
Durante la donación de libros, este domingo 30 de octubre, la directora relató que este proyecto de la biblioteca se compone de tres áreas, pues no sólo quiere que haya un espacio para leer sino también para aprender y desarrollarse, incluso en las artes y deportes.
Relata que la biblioteca se encuentra en un primer nivel y fue formándose con donaciones de fundaciones, personas amantes de la lectura e interesada en que las infancias tengan un espacio que los inspire a no dejar de estudiar.
Asimismo, tienen una meta para el próximo año que es crear una cancha para que jueguen futbol, basquetbol u otros deportes, ya que la comunidad carece de estos espacios que son necesarios para que se ejerciten.
De igual forma, la tercera área es un salón de usos múltiples donde puedan tener talleres y formarse en cuanto a las artes, pues no sólo las ciencias exactas son necesarias para el crecimiento y adquisición de conocimientos de niñas y niños.
La directora relata que en la comunidad de Santa Catarina Minas sólo hay primaria y secundaria, por lo que deben ir a otra comunidad los adolescentes que quieran continuar estudiando.
Sin embargo, en muchos casos, prefieren desertar debido a la falta de ingreso económico o lejanía de la escuela, por lo que a través de la biblioteca, libros de lectura y asesorías didácticas, quieren evitar esta deserción.
Afirma que con la pandemia de la COVID-19, estos espacios han sido más adoptados por niñas y niños, donde se les brinda asesorías y regularización de materias, pues debido a la falta de clases presenciales, no consiguieron aprender.
“Las mismas niñas y niños traen a otros, sus primos, vecinos, las mamás les platican a otras y tenemos alrededor de 40 niños que son constantes. Nosotros por años tratamos de hacer la difusión e invitación y casi no llegaron a diferencia de ahora”, relata Graciela.
Asegura que este espacio, ubicado en la punta de un cerro de la comunidad de Santa Catarina Minas ha crecido y espera que el próximo año se consigan materializar las dos áreas faltantes, para que más personas, no sólo niños se acerquen y apropien de la biblioteca.
Señala que este lugar ha sido sede nacional de encuentros mezcaleros, talleres y ponencias sobre ese tema, lo cual demuestra que este espacio se ha convertido en un lugar especial para toda la comunidad.
Incluso, señala que cuentan con un acervo importante sobre el mezcal, actividad económica principal de este lugar, por lo que invita a quienes estén interesados a visitar, donar y conocer este espacio.
40 niñas y niños son constantes en este lugar
Áreas de la biblioteca
- Biblioteca
- Bebeteca
- Centro computacional
- Cocina
