El video de un ataque hacia una mujer alertó a la población de Zapopan, Jalisco ya que fue captado el momento en el que una adolescente es perseguida por un sujeto que, al alcanzarla intenta inyectarle una sustancia.
El metraje muestra que la joven está por ingresar a un gimnasio, cuando el sujeto con una jeringa se va acercando hasta que ella se percata de su presencia, por lo que el presunto agresor huyó del lugar.
Los hechos ocurrieron en la colonia Arcos de Guadalupe y fueron captados por cámaras de seguridad del lugar. Además el sujeto estaba videograbando a la menor de edad.
CON UN PINCHAZO
— Qué Poca Madre ?? (@QuePocaMadreMex) October 21, 2022
Una joven de 16 años estuvo a punto de ser drogada con una sustancia #inyectada cuando estaba por ingresar a un gimnasio en #Zapopan.
La menor pudo reaccionar de inmediato antes de que el hombre la pinchara. pic.twitter.com/PwqykydJbm
La joven informó a sus padres sobre lo sucedido y juntos fueron a Ciudad Niñez de Zapopan para denunciar lo sucedido. La madre de la menor pidió a las autoridades no dejar pasar el caso, pues alguien más podría ser víctima de una circunstancia peor y no tener la misma suerte que su hija. Hasta el momento el agresor no ha sido detenido.
La madre de la adolescente contó que su hija sintió que el sujeto le “aventó” un líquido en sus partes íntimas, por lo que volteó a ver qué ocurría. Cuando la adolescente se percató de lo que sucedía pidió ayuda al personal del gimnasio para que atraparan al hombre, pero ya había escapado. De acuerdo a empleados del lugar es la primera vez que sucede un hecho así.
El contexto de violencia que viven las mujeres se conjunta con el que atraviesa Zapopan, razón por la cual el video provocó pánico entre la población, pues cientos de jovencitas acuden a gimnasios sin acompañantes, lo que las coloca en una posición vulnerable.
Sumisión química
El drogar a las personas contra su voluntad es un fenómeno mundial, RTVE reporta que en España va en ascenso este método, pues los delincuentes anulan la voluntad de sus víctimas para abusar sexualmente de ellas o robarlas. A esto se le conoce como sumisión química. Con esto los agresores consiguen que los afectados no recuerden nada de lo sucedido.
Según EFEminista existen tres tipos de sumisión química. La química oportunista, que se produce cuando la víctima ingiere de manera consciente y voluntaria drogas o bebidas alcohólicas y el agresor aprovecha su estado para cometer los delitos. La proactiva, cuando el agresor intoxica a la víctima de forma deliberada sin consentimiento ni conocimiento de esta. A la mezcla de ambas se conoce como sumisión química mixta.
Los indicadores para saber si se ha sido víctima de este delito son: pérdida de memoria, despertar en un lugar desconocido desnuda o con la ropa mal puesta; además de tener presencia de fluidos y laceraciones en las partes íntimas.
