Camina con dificultad, pero con el orgullo de haber vencido el cáncer de mama hace cuatro años, cuando en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca a Rosalía le extirparon unos ganglios, sin necesidad de quitarle algún seno.
“Me quitaron el cáncer, pero ahora tengo problemas con mi pierna derecha”, relata Rosalía con una expresión de gratitud a una vida que, entre todas las dificultades en su salud, hace unos meses le permitió llegar a los 68 años.
En ella, al igual que en otras 12 mil 53 mexicanas -incluyendo 467 oaxaqueñas- se les diagnosticó cáncer en 2018, año que reportó 149 decesos por este tipo de tumores.
En esos cuatro años que Rosalía se ha afianzado como una sobreviviente de cáncer de mama, las estadísticas de nuevos casos aumentaron, en medio de la crisis de salud que provocó la COVID-19.
A lo largo de 2020, primer año de la pandemia, únicamente se detectaron 495 nuevos casos de cáncer de mama, lo que representa un decremento del 38.3 por ciento en comparación con las 803 detecciones que se hicieron en 2019.
En 2021, segundo año de la pandemia, Oaxaca no sólo retomó la detección de nuevos casos de cáncer de mama, sino que superó ligeramente la cifra del año anterior con 826 nuevos casos.
A finales de septiembre los Servicios de Salud de Oaxaca implementó, con tres unidades móviles, una jornada intensiva de mastografías, pero todavía no hay resultados de las dos mil que de acuerdo con el Director de Prevención y Promoción de la Salud de los Servicios de Salud de Oaxaca, Vladimir Hernández Sosa, se han realizado.
Únicamente se sabe que de manera preliminar se han contabilizado 55 decesos en este año, la mayoría casos en etapa avanzada por la falta de infraestructura médica para detectarlos a tiempo.
Aún sin terminar 2022, al corte de la semana 40, la Secretaría de Salud Federal contabilizó 704 nuevas pacientes de cáncer de mama y 16 pacientes hombres de un total de 16 mil 157 en todo el país, lo que representa un incremento del 50 por ciento a nivel estatal y del 34 por ciento en todo el país en comparación con las cifras de 2018.
Si la detección del cáncer de mama en Rosalía hubiera ocurrido en este 2022, está segura que sus posibilidades de sobrevida serían menos, porque la falta de seguridad social le haría depender de un tratamiento en el Centro Estatal de Oncología y Radioterapia de Oaxaca (CORO), en donde la falta de contrato para personal especializado impide que pacientes inicien a tiempo con sus sesiones de radioterapia.
En septiembre de este 2022 la titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Virginia Sánchez Ríos, declaró a NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca que la problemática se iba a solucionar de inmediato por la contratación de médicos físicos que “ya tienen un folio del Insabi (Instituto de Salud para el Bienestar) ello no ha ocurrido.
La servidora pública se opuso también que como director del CORO, Kennet Humberto Ramírez Vásquez, pudiera ser entrevistado, argumentando que ahí “tengo una situación” que “primero tengo que atender”.
Este martes, un día antes de la conmemoración de la lucha contra el cáncer de mama, el oncólogo Kennet Humberto Ramírez Vásquez fue removido como director del CORO y reemplazado por un médico general de quien al cierre de edición no se había dado a conocer ni el nombre.
“Acaban de poner a una nueva persona hace como dos horas (14:00 horas), ha sido una revolución esta mañana. Vimos de lejos al doctor (nuevo director), no tiene secretaria, ni administradora”, confirmaron trabajadores que esperan que este miércoles sepan con claridad quién sustituye al especialista.
Desde semanas atrás el director de la Asociación Civil Corazón Rosa, Sixto García Castañón, había advertido de la posibilidad de la remoción de Kennet Ramírez del CORO porque una decisión tan desatinada puede influir en el cierre del único centro de este tipo en el sureste de México.
Entrevistado una vez que se concretó el cambio, consideró que la titular de los SSO debió “esperar un poco a la entrega recepción y no tomar decesiones que en el cierre del sexenio va a afectar más a las personas que están esperando la atención médica”.
Lamentó que la dirigencia sindical de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) haya presionado para el despido de personal calificado, ya que en el oncologo Kennet recaen las licencias que el CORO tiene ante el Instituto de Salud para el Bienestar, la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias para poder operar equipos como el acelerador lineal.
Lo único que se sabe de quien llega a la dirección del CORO es que se formó como médico general que, de tener el perfil adecuado, le llevaría al menos dos años acreditar los procesos para que ese centro que está bajo la vigilancia de Estados Unidos no pierda las licencias que le permiten todavía funcionar.
La titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Virginia Sánchez Ríos, se limitó a asegurar que una vez que se tenga el nombramiento del nuevo director del CORO será posible entrevistarlo, sin referirse a las repercusiones que la decisión tendrá en la operatividad de este centro que ha retrasado el inicio de radioterapia para 400 pacientes, entre las que Rosalia agradece no estar.
181 decesos contabilizados en 2021.
55 en este 2022, en un corte preliminar.
704 casos detectados en mujeres en 2022.
17 detectados en hombres en este 2022.
