El párroco de las Santas Mártires Felícitas y Perpetua, José Guadalupe Barragán Oliva agradeció ayer a Dios por todas las bendiciones y gracias recibidas en el ejercicio durante sus 52 años de ministerio sacerdotal.
“Tengo que agradecer mucho a Dios, me ha dado todo”, afirmó.
En la misa conmemorativa, el presbítero afirmó que en su vida sacerdotal ha tenido momentos difíciles, pero se ha sobrepuesto para poder seguir adelante.
“Ha habido de todo, pero más trigo que paja”, asentó.
Entre muestras de afecto y cariño de sus fieles, expuso que su vida sacerdotal ha sido todo un regalo para él, porque ha recibido bendiciones y gracias en abundancia,
“Le doy muchas gracias a Dios, le doy gracias todos los días, he recibido lo que nunca imaginé. No tengo con qué pagar”, agregó.
Además, agradeció a sus fieles por su gratitud, cariño, atención y ayuda, sobre todo, en momentos muy difíciles, durante su servicio sacerdotal en diferentes parroquias.
“Ustedes son mi familia, vivo con alegría con ustedes. En algún momento dado, mi hermana me dijo ‘ya ni eres de la familia’ y así es porque desde que salí de mi casa para irme al seminario, no he vivido con mi familia”, anotó.
De hecho, subrayó que ha decidido quedarse en Oaxaca hasta ser llamado por el Señor ante todo el amor y cariño ofrecido por sus fieles
“Vine a Oaxaca y aquí estoy, ya compré mi terrenito en el panteón. Así que aquí me voy a quedar. Ustedes me han provocado esto, les agradezco de todo corazón”, apuntó.
Destacó que en su paso por diferentes parroquias nunca ha tenido algún incidente, si acaso un mal entendido con sus fieles.
“Todo, ha sido miel sobre hojuelas”, recalcó.
El padre Barragán Oliva pidió a sus fieles rezar por él para poder seguir ejerciendo su ministerio y sobre todo, sirviendo al Señor.
“Recen por mí porque el que mucho habla, mucho peca, y ya he hablado mucho, porque amo a mi iglesia y amo a ustedes de todo corazón”, aseveró.
Durante la celebración, los fieles cantaron Las Mañanitas y lanzaron vivas al sacerdote.
El padre BarragánNació el 12 de diciembre de 1942 en Rancho La Vega, Jalisco. Estudió la primera etapa del sacerdocio en el Seminario de Nuestra Señora de San Juan de Los Lagos, entre el 15 de noviembre 1956 a 1962. La segunda etapa la cursó en el Seminario del Señor San José.
Fue ordenada sacerdote el 9 de octubre de 1970 en Rancho La Vega por el entonces arzobispo de Antequera-Oaxaca, Ernesto Corripio Ahumada.
Ha sido vicario en las parroquias de Pinotepa Nacional y Jalatlaco, así como en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción de la ciudad de Oaxaca.
Además, ha sido titular en las parroquias de San Francisco Telixtlahuaca, del Sagrado Corazón Infonavit, de San Martín de Porres Indeco Xoxo, de San Juan del Estado, de Nuestra Señora del Rosario y últimamente de las Santas Mártires Felícitas y Perpetua.
Estudió en Roma la licenciatura de Derecho Canónico.
