Vanguardia publicó el caso de una mujer de 30 años quien, tras sufrir golpiza de su hermano, lo denunció y sus padres la corrieron de la casa, en Monclova Coahuila.
La mujer, de nombre Rosa Irene Aguillón, relató que su propio hermano le dio de puñetazos en el rostro cuando estaba bajos los influjos del alcohol, no obstante, sus padres la obligaron a decir que sufrió un accidente, esto mientras recibía atención médica, para evitar que fuera detenido.
Recordó que estos hechos ocurrieron el sábado 13 de agosto cuando sus hermanos estaban reunidos junto a sus esposas en la casa de sus padres, en calle Cuatrocienegas en la colonia Hipódromo en Monclova, Coahuila.
Uno de ellos, Felipe, la insultó, ella respondió a las ofensas y éste la atacó:
“Había insultos pero esta es la primera ocasión que me ha golpeado, estaba envalentonado por la bebida”.
Debido a las lesiones que le dejó Felipe en el ojo izquierdo, sus familiares trasladaron a la mujer a la Cruz Roja para que recibiera atención, pero ocultó el motivo real de sus heridas.
Rosa indicó: “Me propinó tres puñetazos y la parte del párpado de abajo se me zafó, me llevaron a Cruz Roja pero me hicieron decir que me había caído”.
La mujer expuso en entrevista que perdió un hijo seis meses atrás, luego sobrevino su divorcio y esto lo llevó a una depresión severa que le obligaba a tomar medicamento controlado. Abundó que su depresión la llevó a convertirse en una persona en situación de calle.
Dos días de la agresión, Rosa decidió denunciar a su hermano ante el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado por el delito de lesiones, fue entonces cuando sus padres al enterarse le echaron de su casa pues querían evitar que éste fuera detenido.
Finalmente, abundó que gracias a un Bazar ubicado en la Zona Centro le dieron trabajó y al fin pudo reintegrarse a trabajar y retomar su vida, pero ahora necesita atención médica por los daños sufridos en uno de sus ojos, producto de los golpes que recibió.
