HABANA, Cuba.- Los continuos apagones en Cuba por déficit de energía eléctrica que suceden desde mayo han provocado irritación e inusuales protestas que, según el Gobierno, responden a la "contrarrevolución", mientras que la Oposición los considera como "su mejor aliado".
La gente no soporta el calor, sale a la calle, a los balcones por las noches a esperar que venga la luz y poder encender sus ventiladores, dijo Estrella Ramírez, vecina de Bauta, a sólo 29 kilómetros de La Habana.
"La cosa se está calentando".
Los apagones fueron uno de los detonantes de las masivas protestas del 11 de julio de 2021, las mayores en décadas.
A un año de distancia y cuando el calor del verano arrecia, los cortes han provocado nuevas manifestaciones en pequeñas comunidades.
Haciendo sonar sus cacerolas, decenas de personas marcharon en la noche el 14 de julio en Los Palacios, un pueblo de Pinar del Río, en el oeste.
Funcionarios confirmaron que la protesta estalló por una falla eléctrica y que no hubo detenidos ni actos vandálicos.
Medios independientes reportaron protestas similares el jueves 21 de julio en Jagüey Grande, Matanzas (oeste) y en Caibarién y Sagua la Grande, en Santa Clara (centro).
Ayer, el Gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, anunció que "en un gesto de solidaridad con el país" a partir de la próxima semana se programarán cortes a la electricidad de cuatro horas en la capital cubana, de las 10:00 a las 14:00 horas, lo que, afirmó, conllevará un ahorro de 100 megavatios para aliviar los apagones en el resto de las provincias.
En medio de la crisis energética nacional, que ha afectado mucho menos a la población habanera, el Gobierno también anunció la cancelación del popular Carnaval de la capital, que iba a reanudarse tras los dos años de pandemia de Covid-19. En su lugar se realizarán "fiestas populares en el Malecón".
La Habana era la única que había mantenido el Carnaval, pues en el resto de las provincias ya habían sido cancelados.
Según reportó el medio CIBERCUBA, muchos isleños creen que el régimen está temeroso de que en medio de los festejos se pueda producir un levantamiento.
