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Realizan colecta en favor del templo de La Merced tras daño por sismos

Foto(s): Cortesía
Alexei García

La comunidad católica que acude a un constado del templo de La Merced, pues la sede religiosa se encuentra cerrada, se ha organizado con el objetivo de recolectar fondos para derribar una cúpula que fue construida por un párroco anterior y que es la que más daño causa a la infraestructura, en caso de movimientos telúricos.

El proyecto de rescate del templo de La Merced implica dos etapas: la demolición de la cúpula y la intervención de las bóvedas. El principal obstáculo para avanzar, es el tema de la demolición de la cúpula de concreto, pues a pesar de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) cuenta con un seguro para daños en inmuebles históricos y los recursos del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden), que le fueron cedidos por el Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (IMPAC); “el problema es la cúpula porque demolerla no es una justificación para ellos, tanto para el INAH como para la aseguradora”.

Para “las demás bóvedas sí hay recursos, pero para el derribo de la cúpula de concreto no hay forma de obtener recursos”, terminó el asesor técnico de Bienes Culturales de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Víctor Gaudencio Pérez.

Inician colecta

Ante este panorama, los fieles católicos y el sacerdote encargado del templo, han comenzado una colecta que lleva por nombre “Amigos de mil”, pues su objetivo es que las personas donen una cantidad de mil pesos, para poder derribar esa cúpula y de esta manera continuar con el proceso de restauración.

Hasta el momento, de acuerdo con los informes emitidos, se han recabado 15 mil pesos, que corresponden a la donación de mil pesos por parte de 15 personas, no obstante, el objetivo aun se encuentra lejos, pues buscan recaudar un millón de pesos.

Fue el 21 de marzo de 2012 cuando el templo fue cerrado, desde entonces han pasado 10 años y los avances han sido nulos, pues no existe el recursos suficiente para terminar con la bóveda que fue construida por el cura Eduardo Ricard, quien incluso vendió su vivienda par poder obtener los recursos.

Además afuera de la sede religiosa realizan la venta de comida y bebidas calientes, por ejemplo, el atole, con el fin de continuar recabando recursos y que estos mismos sirvan para la adecuada reparación de la sede religiosa.

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