Agencias
Desde 199o, la espía rusa Heidrun Anschlag aparentaba ser una ama de casa común y corriente en Marburgo, Alemania.
Cada martes recibía en su receptor de onda corta instrucciones del servicio secreto de Moscú. Y eso durante décadas.
Se estima que ella y su marido, que tenían pasaportes austriacos, entregaron a los rusos cientos de documentos de la Unión Europea y la OTAN. Ambos fueron condenados por espionaje en 2013.
Heidrun Anschlag fue condenada en julio de 2013 a 5 años y medio de prisión por un tribunal de Stuttgart, en tanto que su esposo, Andreas, a 6 años y medio.
La justicia alemana los declaró culpables de espionaje a cuenta de la entonces KGB, los servicios de inteligencia exterior de la Unión Soviética (URSS) y de su sucesor ruso, el SVR.
Vida cotidianaLa carrera de la supuesta pareja de espías comenzó en los tiempos de la Unión Soviética y de la Guerra Fría. Se supone que ingresaron a Alemania Federal con documentos falsificados austriacos, él en el 1988 y ella en el 1990. Declararon a Latinoamérica como lugar de nacimiento.
Primero vivieron en Aquisgrán, donde él estudió ingeniería mecánica. Luego nació su hija, se mudaron cerca de Bonn y así perfeccionaron la imagen de una vida común y corriente. Los vecinos los describen como personas amables pero distantes. "Tenían muy poco contacto con otros. Yo nunca vi al esposo, aunque vivía cerca“, cuenta una vecina.
Ambos espías se habían instalado en Alemania del Oeste (RFA) en 1988, antes de la caída del Muro de Berlín.
En la vida cotidiana, Andreas realizaba estudios de ingeniería y trabajaba en la industria automotriz, en tanto su esposa Heidrun se desempeñaba como ama de casa.
La pareja recolectaba información sobre las estrategias militares y políticas de la Unión Europea (UE) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que obtenían sobre todo a través de un contacto que tenían en el seno del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda.
Un embajador holandés fue informante de la pareja y así consiguieron varios documentos secretos sobre la OTAN y la Unión Europea. En algunos de ellos, el tema era la relación con Rusia.
Los documentos fueron enviados a la sede de la SWR en Moscú. El matrimonio recibía instrucciones por radio.
Los documentos eran depositados en buzones abandonados, o bajo árboles, y eran recuperados por enviados del consulado ruso en Bonn, la capital de la RFA antes de la Reunificación de Alemania.
Con el avance de la tecnología, la pareja de espías mandaba después noticias por satélite o por una plataforma de video de Internet.
El dúo de espías fue arrestado en octubre de 2011, cuando la Policía sorprendió a la mujer escuchando mensajes criptados en un emisor.
Cuando fue detenida, la mujer estaba grabando mensajes secretos, reporta el semanario alemán "Der Spiegel“. Su marido fue detenido el mismo día. La Policía alemana investigó en la casa y el terreno de los supuestos espías por días.
Este caso de espionaje fue presentado en Alemania como el más importante desde el final de la Guerra Fría.
Intercambio de espíasComo en la Guerra Fría, Berlín y Moscú intercambiaron espías detenidos en los últimos años. La Justicia alemana condenó por espionaje a favor de Rusia al matrimonio formado por Andreas y Heidrun Anschlag, quienes habían pasado informaciones a Moscú desde la época de la Unión Soviética.
Poco después de ser condenados a prisión, Berlín preparaba ya el envío del matrimonio a Rusia a cambio de dos personas detenidas por FSB por haber entregado información secreta a los servicios secretos alemanes.
El episodio muestra también que los países occidentales guardan espías extranjeros en prisión para intercambiarlos por sus agentes detenidos en el extranjero y que los gobiernos europeos no dudan en anular las condenas de sus sistemas judiciales para liberar a personas condenadas a largas penas de prisión con el objetivo de recuperar a sus agentes.
La historia fue develada por el diario germano "Die Welt", que asegura que Berlín propuso a Moscú el intercambio incluso antes de que se juzgara al matrimonio Anschlag.
Según "Die Welt", Rusia no habría dado una respuesta. Pero el diario ruso "Kommersant", citado por la prensa alemana, apunta a que los servicios secretos rusos sí estarían de acuerdo con el intercambio, pero querían esperar a que la pareja fuera condenada para, durante el juicio, conocer qué información de los Anschlag habría podido obtener el servicio secreto alemán. "Kommersant" asegura también que ya hubo negociaciones para efectuar el intercambio.
A cambio del matrimonio ruso condenado en Alemania, Moscú tiene varias opciones para utilizar en el intercambio. El personaje más señalado sería Andreï Doumenkov, condenado a 12 años de prisión en 2006 en Rusia por haber espiado a favor de Alemania.
La espía rusa, condenada a prisión en 2013 junto a su esposo en Alemania, fue puesta en libertad antes de finalizar su pena y regresó a Rusia, informaron medios de prensa germanos.
Esta mujer de 48 años de edad, conocida bajo el nombre falso de Heidrun Anschlag, fue liberada y dejó Alemania para volver a Rusia, mientras que su marido, Andreas, de 53 años, continúa detenido, informaron el semanario Focus y la agencia DPA.
Según Focus, la liberación prematura de la mujer se podría inscribir en el marco de un intercambio de agentes entre Rusia y Alemania.
