SAN PEDRO POCHUTLA, Oaxaca.- Una llamada telefónica en la que un sujeto desconocido amenazaba con hacerle daño a su pequeña hija, fue la forma en que un grupo de delincuentes obligó a la joven Vania del Carmen, oriunda de Jamiltepec, a subir a un vehículo en Pinotepa, donde sería privada de su libertad y posteriormente trasladada a Puerto Escondido, lugar en el que ella se liberaría de una de sus peores pesadillas.
Después de que a través de redes sociales trascendió la desaparición de la mujer, y sus familiares dieron parte del hecho a la sede de la Fiscalía en Pinotepa, en horas posteriores Vania apareció en Puerto Escondido, luego de escapar de sus captores y solicitar auxilio en la agencia municipal, desde donde fue trasladada y resguardada por elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) a la Vicefiscalía de la Costa, para ser atendida médica y psicológicamente y rendir su declaración.
La obligan a subir a camioneta
Según fuentes oficiales, la joven fue obligada, después de recibir amenazas vía telefónica, a abordar una camioneta tipo suburban, o de lo contrario, le habrían dicho, le harían daño a su hija.
En el vehículo había varios sujetos que la privaron de su libertad, robándole dinero y tarjetas bancarias, para posteriormente enfilarse con rumbo a Puerto Escondido.
En el trayecto, los captores y la mujer retenida abordaron otro vehículo y continuaron su camino hacia Puerto Escondido, a donde llegaron por la mañana.
Terror y escape
Fueron alrededor de 12 horas, señalan fuentes, las que Vania del Carmen fue privada de su libertad y que representaron uno de los pasajes más angustiosos y terroríficos de su vida.
En un descuido de los sujetos, Vania aprovechó para escaparse, y todavía asustada y afectada, acudió a la agencia municipal del Puerto para solicitar ayuda.
Según el vicefiscal de la Costa, Alejandro Peña Díaz, el de Vania es el primer caso de privación ilegal de la libertad con tales características, ocurrido en los últimos meses en la región.
Primer caso en la Costa
“No se puede asegurar que se trata de una banda que opere en la región, además tampoco se le puede considerar como secuestro, porque los captores no solicitaron dinero por el rescate, es un caso que preocupa, pero que es aislado”, afirmó.
El funcionario recomienda a la población, y de manera particular a las mujeres jóvenes, que son el sector con mayor vulnerabilidad en delitos como privación ilegal de la libertad con fines de trata de personas, que ante cualquier llamada amenazante o hecho sospechoso en su entorno, den parte a las autoridades correspondientes.
Así mismo, señala, no hay que caer en el juego de los delincuentes ni entrar en pánico sin antes verificar que lo que nos están diciendo para presionarnos a hacerles caso, sea realmente cierto.
Además de que es necesario tomar medidas básicas de seguridad como no acceder a invitaciones o aceptar regalos de gente desconocida, y ante cualquier señal de alarma acudir ante las autoridades.
