Con su bolsa de mandado en una mano y en el otro brazo su hijo, la mujer corrió hacia la nave tres del área de bodegas del Mercado de Abasto. La lluvia rechiflando entre los árboles advertía del peligro. Javier, un comerciante de la zona la invitó a entrar en el local en donde, agolpados, se resguardaban los trabajadores.
Dos minutos después la nave se retorció con la fragilidad de una hoja de papel en el agua. “Una parte se desplomó en donde la mujer y su bebé habían estado parados”, recuerda el trabajador, mientras realiza sus labores normales en el área acordonada por zona de riesgo.
“Las consecuencias pudieron haber sido fatales. En los días de plaza se mueven más de 4 mil 500 personas. Nosotros ya habíamos advertido que esto podría pasar porque no hubo una construcción responsable del techado que tuvo una inversión de más de 50 millones de pesos”, señala el secretario de lo interior del grupo directivo de bodegas, Miguel Ángel Vázquez.
La techumbre de la zona de bodegas fue construida en el 2013 través del Programa de Competitividad en Logística y Centrales de Abasto (PROLOGYCA) en el último año del ex presidente municipal, Luis Ugartechea Begué.
En agosto de 2015 ocho láminas de las naves cuatro y cinco se desprendieron y ocasionaron daños materiales a los locatarios. Tras el hecho, la autoridad municipal instruyó a la Contraloría municipal a realizar los procedimientos correspondientes para determinar si la nave había sido construida con los lineamientos requeridos.
Este martes de nueva cuenta la nave cuatro además de la tres, no resistieron a la lluvia y el fuerte viento.
“En ese año ya había sido advertido del gran riesgo que corríamos porque las naves no están reforzadas, había que realizarles algunas cuestiones técnicas como las que existen en la quinta y sexta nave en donde hay cercha (armazón) que protege el domo. Dos años después de este fenómeno la lluvia crea esto. Ya lo habíamos advertido”, dijo.
Obra a investigación
Durante la primera evaluación realizada por personal del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, se determinó que la construcción del techo “no se hizo con las condiciones que debía hacer”, dijo el Coordinador General de Servicios Municipales, José Ángel Álvarez González.
Será la dirección de Obras Públicas la encargada de revisar el expediente, ubicar y hacer contacto con la empresa constructora para analizar las responsabilidades, y en caso de estar vigente, hacer efectiva la garantía.
Las pérdidas
El punto del siniestro fue acordonado con una cinta amarilla y un letrero que ordena no pasar, sin embargo en el lugar la actividad no paró. Los comerciantes realizaron labores de rescate de mercancía. La lluvia afectó a al menos 32 locales por la pérdida del 60 por ciento de sus productos entre frutas, verduras y semillas.
“El agua entró totalmente. En mi bodega el agua rompió la parte de arriba, todo se mojó. Ahí tenía guajillo, chía, semilla de linaza. Todo se echó a perder, todo se esponjó y lo estamos tirando”, señaló Areli Peña, una de las comerciantes afectadas.
La situación -sostuvo- pudo haberse evitado con el reforzamiento a las naves como ya se había solicitado desde la instalación de éstas.
Durante la mañana de este miércoles las láminas aún permanecían desplomadas sobre tres camionetas, un auto compacto y costales de alimentos.
