Octavio Vélez Ascencio
A pesar de las detenciones masivas en esta ciudad y en municipios conurbados, alrededor de 500 ciudadanos hondureños, venezolanos y cubanos han llegado a refugiarse por unos días al albergue “Casa del Buen Samaritano” del Centro de Orientación al Migrante (Comi) en los primeros meses del año, en su camino a los Estados Unidos.
La coordinadora de esa institución humanitaria, Elisa González Morales dio a conocer que los migrantes de esos países pertenecían a diferentes caravanas integradas en Tapachula, Chiapas, después de estar varadas durante varios días.
Expuso que los ciudadanos hondureños, venezolanos y cubanos pudieron llegar al Comi después de evadir los puestos de control establecidos por el Instituto Nacional de Migración (INM) en la Carretera Internacional 190 Cristóbal Colón o Carretera Panamericana.
Aunque, observó que algunos de los ciudadanos de esos países recibieron visas por razones humanitarias otorgadas por el propio INM, para poder regularizar su situación migratoria.
“Con esto, ya no pudieron ser detenidos”, asentó.
Detalló que los ciudadanos hondureños, venezolanos y cubanos se trasladaron posteriormente a la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, para después desplazarse a las fronteras de Baja California Norte y Tamaulipas.
González Morales destacó que los migrantes de Cuba y Venezuela se entregan en la frontera al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), para después solicitar asilo y protección ante las condiciones políticas y económicas en esos países.
“Si son elegibles para el asilo, el gobierno de los Estados Unidos les permitir permanecer en su país”, finalizó.
