Nadia Altamirano
Oaxaca es la única entidad del país que ha demostrado que hay transmisión activa del virus que ocasiona la zika, una infección para la cual todavía no hay vacuna ni tratamiento específico para tratarla, aunque los síntomas suelen ser leves.
Mientras las otras 31 entidades se mantienen con cero casos confirmados de zika, Oaxaca acumula dos, lo que evita que el país logre estar libre de zika, de la cual se han documentado 12 mil 993 casos en los siete años recientes.
Así como el dengue y el chikungunya, una persona se contagia del virus de Zika a través de la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, sobre todo de Aedes aegypti que suelen picar al amanecer y al anochecer.
Este virus puede transmitirse también por contacto sexual, transfusiones de sangre y productos sanguíneos, así como por trasplantes de órganos y de la madre al feto, además de que durante el embarazo puede causar microcefalia, otras malformaciones congénitas, parto prematuro, aborto espontáneo o muerte intrauterina.
Los síntomas característicos son fiebre, dolores musculares y articulares, así como erupciones cutáneas ante los cuales las personas deben mantenerse en reposo, beber líquidos suficientes y tomar medicamentos comunes para el dolor y la fiebre, pero el diagnóstico sólo se confirma con pruebas de laboratorio en muestras de sangre, orina o semen.
La Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud Federal identifica a Oaxaca como el décimo estado con más casos de zika acumulados, ya que se han documentado 539, incluyendo los dos de este 2022.
Las entidades con las cifras más elevadas son Veracruz con 2 mil 105 casos y Yucatán con mil 325, seguidas de Nuevo León con 950, Guerrero con 888, Chiapas con 821, Tamaulipas con 802, Nayarit con 709, Jalisco con 682 y Morelos con 582.
En el país el virus comenzó a circular a finales de 2015 y junto con el 2016 fueron los años con la incidencia más alta, al acumular 8 mil 174 casos, más de la mitad de lo reportado en siete años.
