Es el 11 de enero de 2012, la prensa fue convocada, las cámaras de video y fotografía a la expectativa, los periodistas registran el momento. El helicóptero, procedente de Monterrey, Nuevo León, desciende sobre una de las avenidas cercanas al Hospital La Raza en la Ciudad México; dos médicos bajan de la aeronave a toda prisa, ambos cargan una hielera pero uno de ellos tropieza, el contenedor se abre y lo que lleva dentro se sale y rueda por la avenida. El médico regresa por él, lo toma con la mano y lo vuelve a colocar al interior del recipiente, como si nada hubiese pasado; ambos avanzan nuevamente con rapidez: lo que trasladaba el contenedor era un corazón.
No fue el único incidente. A médicos de Yucatán que transportaban un hígado les impidieron abordar un avión porque carecían de la documentación necesaria y el órgano iba en un contender inadecuado; en el hospital de La Raza, en la ciudad de México, se desaprovechò otro órgano por el tiempo que empleó su traslado.
El transporte de órganos humanos para salvar vidas en México carece de logística, intervienen muchas personas en el traslado, es costoso y adolece de escasas medidas de control.
El corazón fue tirado al piso luego de un tropezón del encargado de trasladarlo en una simple hielera. Un criminal descuido de las autoridades.
Invento oaxaqueño
Un oaxaqueño inventó la solución: un software capaz de mejorar y hacer eficiente el traslado de órganos, bajaría los costos e, incluso, permitirìa combatir el tráfico de órganos en el país a través de un estricto control de los mismos. El sistema fue avalado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y en dos ocasiones se donó al Centro Nacional de Trasplantes, pero la propuesta de oaxaqueños fue rechazada; ahora se han iniciado los trámites para donarlo a países como Colombia y Estados Unidos.
El creador y diseñador de este software se llama Ricardo López Carrasco, ingeniero en transporte por el IPN y piloto aviador. Su proyecto surgió desde que dio inicio a sus estudios porque, paralelamente, era paramédico en una brigada de rescate de Oaxaca.
“Me llamaba la atención el traslado de personas a través de ambulancias aéreas. Estaba en el 2008 en pleno auge el comienzo de lo que iba hacer el trasplante en México; tardaron en México dos años apara que instalara el sistema de traslado de órganos. En el 2012 se logran avances significativos con la creación del Centro Nacional de Trasplantes y entonces empiezan a coordinar a los hospitales”.
Los problemas que enfrentaba el sistema de traslado de órganos, de acuerdo con Ricardo López, es que en México no se cuenta una logística adecuada.
Para el año 2012 la primera etapa del proyecto ya se había concluido y esta correspondía a una investigación que se extendó por tres años. Fue aquí donde se detectó la necesidad de desarrollar una logística porque se pronosticaron que habría problemas en los traslados, pese a que México adoptó el protocolo internacional.
“Resulta que el pronóstico que di no fue equivocado. En 2012 se realiza el traslado de un corazón de Monterrey al hospital La Raza, al médico se le cae el órgano en plena calle, por un descuido de los especialistas”.
Cuando se presentaron los problemas Ricardo López trabajaba en la conclusión de un sistema que solucionaba los problemas de traslado de órganos humanos. El proyecto se gestó en Oaxaca y participaron instituciones como la Cruz Roja Mexicana, Alas de Socorro, Brigadas de Rescate en el estado, el Heroico Cuerpo de Bomberos, el Hospital Civil Doctor Aurelio Valdivieso y médicos que aportaron información.
El software sugiere cómo se haría el traslado, cuáles son las rutas más óptimas según tiempo y costo.
El proyecto fue tan aceptado por el IPN que lo propusieron para un concurso nacional y, posteriormente, fue presentado al Centro Nacional de Trasplantes con la intención de ser donado; la única inversión que requería eran 250 mil pesos para la instalación.
En la primera presentación a los funcionarios les agradó el sistema, pero argumentaron no contar con recursos públicos; en un segundo acercamiento, hubo firma del convenio para formalizar la donación, pero sorpresivamente no hubo eguimiento y por alguna razón los encargados del Centro Nacional de Trasplantaes se echaron para atrás.
“El proyecto ni siquiera iba a ser vendido, uno de este tipo tiene un valor de alrededor de 2 millones 500 mil pesos. En este caso solamente se estaba donando de mi parte, como fue un apoyo de instituciones”.
Los problemas y las soluciones
Los problemas que enfrentaba el sistema de traslado de órganos, de acuerdo con Ricardo López, es que en México carece logística, y quien se encarga de los traslados es personal médico sin conocimiento en ingeniería del transporte.
En segundo término, se adolece de la tecnología adecuada para contenedores de órganos, se lleva a cabo en hieleras; tercero, intervienen muchas autoridades y personal, para el traslado, lo que aumenta la demora.
Personal médico traslada otro órganos para donación.
La soluciòn
El software creado por Ricardo administra la logística. Dice cómo se va a trasladar, cuáles son las rutas más óptimas de acuerdo a tiempo y costo.
“El traslado de corazón es muy caro, oscila por los 160 mil pesos, con este sistema logramos demostrar que un traslado de corazón podría llegar a costar apenas 75 mil pesos porque el sistema da las opciones viables para hacerlo”.
Además, evita intermediarios y una persona puede realizar todo el recorrido con el órgano.
“Eso resolvía o creaba prácticamente el protocolo que no existe a nivel nacional. Íntegramente resolvía el problema. Pero no quisieron invertir en un recurso logístico que iba a ser donado, que no iba a tener un costo excesivo y solucionarìa los problemas que existen”.
