Luis Ignacio Velásquez
A fin de revertir los efectos nocivos de la deforestación de las selvas bajas en Oaxaca, que registran un 60% arriba del promedio nacional, debido, entre otras causas, a la siembra de agave para la industria del mezcal y otros productos como tequilas e inulinas, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés) aprobó destinar 5 millones 500 mil dólares para la restauración y manejo integrado de paisajes biocuturales en la entidad.
La Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable de Oaxaca (Semaedeso) informó que el proyecto denominado Promoviendo la Sustentabilidad en la cadena valor de agave mezcal a través de la restauración y manejo integrado de paisajes bioculturales en Oaxaca, tendrá un cofinanciamiento de 43 millones 700 mil de dólares.
Señaló que para este proyecto el enfoque del manejo integrado del paisaje implica la colaboración de múltiples actores con el propósito de alcanzar los objetivos de paisajes sostenibles, en donde se conserva la biodiversidad, se promueven y adoptan prácticas sustentables del uso del suelo y se fortalecen las condiciones sociales y económicas de las comunidades locales.
Añadió que en febrero inició la preparación del proyecto de donación, con un monto inicial de 150 mil dólares, la instancia ejecutora será Pronatura Sur e iniciará en el ejercicio 2023, con el objetivo de mantener a Oaxaca como el principal productor de mezcal, incluso en una producción sustentable, con beneficios económicos a las comunidades y la conservación de la biodiversidad.
Sostuvo que la aprobación del proyecto ante el GEF fue posible gracias al apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el Consejo Nacional Ambiental (Conam), ONU Medio Ambiente, la Secretaría de Hacienda y Crédiot Público (SHCP) y Pronatura Sur.
De acuerdo a los investigadores Juan Antonio Bautista y Mascha A. Smit la expansión e intensificación de la producción de agave mezcalero en Oaxaca intensificó el monocultivo y la utilización de agroquímicos destacando los fertilizantes, herbicidas e insecticidas; prácticas y elementos tecnológicos que no favorecen el cuidado del medio ambiente, particularmente de los suelos y de la actividad agrícola desarrollada por productores campesinos indígenas, sobre todo en los sistemas productivos en laderas en la "región del mezcal".
