Israel García Reyes
La Asociación Estadounidense de Psiquiatras (APA por sus siglas en inglés) definió a la ludopatía como una adicción por ser una conducta de juego inadaptada y persistente.
Define a la ludopatía como la adicción a los juegos de azar o en línea, es decir, un desorden o trastorno caracterizado por la conducta descontrolada y la práctica compulsiva de los juegos en la vida diaria.
El Excélsior publicó que esta conducta afecta cada vez en edades más tempranas y además pone en riesgo la seguridad e integridad de las personas al exponerse a diversos delitos, principalmente en línea.
Las principales características de la ludopatía son:
1.- Necesidad imperiosa de jugar para mejorar el estado de ánimo o para evadir los problemas cotidianos.
2.- El jugador requiere efectuar apuestas mayores o frecuentes para experimentar la misma emoción o estado de euforia que ya ha experimentado antes.
3.- Presenta irritabilidad y pérdida de control ante el intento de dejar el juego.
4.- Surge la necesidad de obtención de dinero por cualquier vía legal o ilegal, para jugar o recuperar las pérdidas por apostar.
5.- La persona oculta información a las personas cercanas a su entorno personal acerca de las cantidades que destina para jugar.
Por su parte, las fases de la adicción al juego son:
Etapa dorada: el jugador es más consciente de lo que gana que de lo que gasta o pierde al apostar.
Advertimiento: el jugador se percata de las cantidades de dinero perdidas al hacer apuestas.
Aceptación: el jugador toma conciencia de su adicción al juego relacionado con apuestas.
Por otra parte, la ludopatía altera la vida personal, familiar y profesional de quienes la padecen y entre sus consecuencias se pueden encontrar:
1.- Problemas emocionales y psicológicos: cambios de humor, ansiedad, tristeza, irritabilidad, sentimientos de culpa, vergüenza e insomnio, principalmente.
2.- Se experimenta un deterioro en la dinámica familiar: afectividad, comunicación, educación de los hijos e hijas y relación de pareja, entre otros.
3.- Minimización y/o ocultación del problema en la fase inicial por toda la familia y por la persona adicta durante mucho más tiempo.
4.- Problemas económicos y legales: deudas, préstamos, desatención de gastos prioritarios y/o de primera necesidad como resultado de las pérdidas en el juego.
5.- Problemas laborales en los adultos y académicos en los hijos e hijas por la desatención.
6.- Aparición de otras adicciones para hacer más llevadera la enfermedad o las consecuencias psicológicas de la misma, como desarrollar tabaquismo, alcoholismo o el consumo de otras sustancias adictivas.
En todo caso se recomienda acudir con un experto para atender la adicción que puede ser tan seria como otras.
FOTO: Madrid Salud
