Presionado por la indignación provocada por el asesinato esta semana de un reconocido reportero, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto abordó este miércoles por primera vez la rampante violencia contra periodistas, comprometiéndose a garantizar su seguridad y combatir la impunidad.
Sesión extraordinaria
El mandatario convocó una reunión extraordinaria con todos los gobernadores del país y miembros de organizaciones de derechos humanos para establecer una agenda de acción que tranquilice a la sociedad.
"Es obligación del Estado mexicano en su conjunto otorgar garantías a los periodistas para el desempeño de su profesión, especialmente ante la amenaza que hoy representa el crimen organizado", reconoció, tras guardar un minuto de silencio antes de iniciar su discurso.
"La protección de periodistas y defensores de derechos humanos hoy requiere de medidas extraordinarias", agregó. "Cada crimen contra un periodista es un atentado contra la libertad de expresión y de prensa y contra la ciudadanía".
Protección reforzada
La prioridad será destinar más dinero al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, creado en 2012 y que ofrece escoltas, chalecos antibalas, patrullajes, manuales de autoprotección y un botón de pánico para alertar a las autoridades en caso de peligro.
Su gobierno no asignó este año sin embargo ninguna partida a este programa, que funciona con los fondos que quedan de años anteriores, denunció la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Por otro lado se reforzará la fiscalía especial que atiende los delitos contra la libertad de expresión (FEADLE), contratando a más personal y mejorando la capacitación de los funcionarios del ministerio público.
Peña Nieto también anunció que se revisarán e impulsarán las investigaciones en curso y se elaborará un esquema nacional de coordinación con todos los estados, así como un protocolo para atender estos delitos.
Varias entidades señalaron que las medidas llegan notoriamente tarde, cuando la violencia contra la prensa se ha disparado de forma exponencial, aunque recogen propuestas que los sindicatos de reporteros llevan tiempo haciendo.
