Citlalli López
La violencia económica es sólo una de las muchas caras que tiene el amor romántico, pero también una de las más invisibilizadas.
“Siempre se habla de la violencia física, psicológica, y de la económica y patrimonial se centran en dos cosas principalmente: pensión alimenticia o cuando hay de por medio bienes que se compraron o construyeron juntos, sin embargo, no se habla de otra forma de este tipo de violencia. Yo traigo una historia con este tema que es la historia de mi truene y lo endeudada que me dejó mi expareja. Ahí me empiezo a dar cuenta que muchas estamos en esta sintonía: parejas que nos dejaron endeudadas, saqueadas y bien explotadas”, señaló Betzaida Peralta integrante del Instituto Género y Familia (Igefam).
Para visibilizar y desnormalizar esta otra cara del amor romántico, las activistas feministas Betzaida Peralta y Nay Aquino realizarán el próximo 14 de febrero a las 19:00 horas el conversatorio virtual “De amor y Deudas” a transmitirse en la página de Facebook de Igefam (Instituto Género y Familia).
Esta forma de violencia económica -explicaron- esta parada sobre el amor romántico, aquél que dicta que lo importante es entregar todo sin esperar nada a cambio, en dar todo al grado de sufrir pues entre más se sufre más se ama.
Ese es el amor romántico enseñado socialmente a las mujeres.
“Esta estafa o explotación que nos hacen está parado en la ilusión, en eso poco que nos dan y nos pasan una factura que nos causa conflictos emocionales”, afirma Betzabé Peralta.
"Deudas, préstamos y el estrés"
Nay Aquino abundó que para este ejercicio de visibilización de violencia económica, pidieron a las mujeres que escribieran sus historias a manera de identificar y nombrar lo que habían vivido.
Las historias empezaron a llegar por decenas. Todas indignantes.
“Hay muchas estadísticas fuertes que dan cuenta de las mujeres endeudadas que terminan pagando los préstamos, las deudas y el estrés. No menciono los números porque no somos números, queremos hablar de historias de mujeres que nos cuenten cómo la han vivido, cómo la han padecido. Es sabido el techo de cristal que hay sobre las mujeres en donde además de ganar menos y ganarlo con más esfuerzo, todavía terminamos pagando deudas o dinero que no fue para nuestro beneficio o lo disfruto alguien más hasta con otras personas. A veces terminas pagando la cena romántica al vato que te está poniendo el cuerno”
Con las historias recabadas las defensoras de derechos de las mujeres realizarán un texto en el que otras mujeres puedan resonar y dejar de sentirse responsable por los actos violentos cometidos por otra persona.
