Edgardo Reséndiz / Agencia Reforma
"Münich: En Vísperas de una Guerra" es una ficción basada en hechos históricos.
Se trata de la versión fílmica de la exitosa novela de Robert Harris que trata sobre el rencuentro de Hugh Legat y Paul von Hartmann, dos amigos de la universidad que vuelven a encontrarse en un momento crucial para la historia del mundo, justo antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, cada uno trabajando para un bando distinto, Gran Bretaña y Alemania.
El reencuentro ocurre durante la reunión de emergencia efectuada para la firma del llamado Pacto de Münich, entre el Primer Ministro Neville Chamberlain, Adolfo Hitler, Benito Mussolini y Edouard Daladier en 1938.
La adaptación de la novela corresponde a Ben Power, que logra un guion muy al estilo clásico del cine de espías, con estructura de thriller, que funciona a la perfección, a pesar de que todos sabemos lo que ocurrió en los años siguientes.
Esto se da porque el desarrollo de los personajes y las situaciones están muy bien logradas, sobre todo en la mezcla de ficción y realidad.
Las actuaciones, sobre todo de los tres protagónicos, John MacKay (Hugh), Jannis Niewöhner (Paul) y Jeremy Irons (Neville) son de muy alto nivel y le dan a la trama credibilidad y corazón.
El director demuestra un excelente manejo narrativo, manteniendo el interés de la audiencia y haciendo comprensible y relevante la trama histórica.
La producción en general es fastuosa y detallada en la reconstrucción de la época, tanto en lo artístico como en lo técnico.
"Münich: En Vísperas de una Guerra" es una excelente opción, emocionante, bien realizada y mejor actuada.
"Escape Room 2: Reto Mortal"
La secuela del éxito del 2019 ofrece más de lo mismo, pero con cuartos de escape diferentes y originales, por lo que los seguidores de la cinta original quedarán muy satisfechos.
En esta ocasión, los sobrevivientes de la cinta pasada (Taylor Russell y Logan Miller) son obligados a competir con otros ganadores de otros cuartos de escape, donde el premio es quedar con vida.
El director de las dos películas, Adam Robitel, sigue una estructura similar a la del filme anterior, de ir escapando cuartos cada vez más mortales para llegar a un giro que te lleva para lo que sigue.
Si bien algunas de las secuencias se encuentran muy bien montadas, ya rumbo al final se siente un poco repetitiva. Por suerte el elenco cumple y los cuartos de escape son lo suficientemente emocionantes para ofrecer una experiencia entretenida frente al televisor. Es para fans.
