Citlalli López Velázquez / Fotos: Agencia Reforma
“Afortunadamente contaba con un esquema de seguridad, sino no hubiera salido vivo”, afirma José Ignacio Santiago Martínez, periodista oaxaqueño, quien a menos de 48 horas del asesinato de la periodista Lourdes Maldonado en Baja California, fue víctima de un atentado por parte de personas con armas de fuego. Logró salir ileso del ataque
Las agresiones a periodistas han dejado zonas silenciadas en Oaxaca, un sentimiento de temor y mutilado el derecho de la sociedad a estar informada.
Santiago Martínez, director del portal de noticias Pluma Digital Noticias, informo que la madrugada de este miércoles 26 de enero se desplazaba en el tramo carretero de Putla Villa de Guerrero hacia Tlaxiaco luego de realizar una serie de tomas videográficas de paisajes para ilustrar un material periodístico. En el trayecto fue interceptado por un taxi con personas armadas a bordo.
"Había ido hacer unas tomas aéreas con mi dron para una sección que se llama Riqueza Cultural. En ese momento salí del domicilio con mis escoltas y avanzamos unos metros cuando un taxi se nos emparejó; nos puso las altas. Fue en esos momentos que empezamos a acelerar la unidad para evadir a estos señores porque vimos que venían tres sujetos con armas largas", relató el periodista de 31 años de edad.
Santiago Martínez, quien eventualmente envía material a Univisión, así como al Sol de la Costa, entre otros medios, era acompañado por escoltas asignados por el Mecanismo Federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
En 2015 ya había sido golpeado y en 2017 había sido víctima de un "levantón" por parte de un grupo armado en Juchitán. Tras varias amenazas tuvo que dejar el Istmo de Tehuantepec.
El periodista refirió en entrevista, que para evadir a sus persecutores se metieron en un poblado, pero en la maniobra se encontraron de frente con el mismo taxi que intentó cerrarles el paso. Él y sus escoltas aceleraron el carro.
"La camioneta salió disparada hacia la carretera nuevamente; las personas descendieron del taxi y empezaron a disparar hacia nuestra unidad. Afortunadamente no nos tocó ningún Impacto", expresó.
Los hechos fueron denunciados ante la Fiscalía de Oaxaca, en tanto la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), abrió un cuaderno de antecedentes por este hecho.
El periodista manifestó que hace poco intentaron retirarle las medidas de seguridad.
“Tuve que pelear a capa y espada porque mi vida corría peligro sin escoltas. En ocasiones anteriores gente armada me ha querido despojar de mis cámaras, de mis cosas, han ido a tirotear mi casa. Ha habido varios incidentes y a pesar de ello habían varios personajes de la junta de gobierno que querían que se me retirara el esquema de seguridad”.
Zonas silenciadas
El atentado contra el periodista oaxaqueño se suma a los asesinatos de Margarito Martínez (Baja California), José Luis Gamboa (Veracruz) y Lourdes Maldonado (Baja California), cometidos en menos de 15 días.
Al respecto, la directora del portal de noticias Página 3, Paulina Ríos señaló la violencia con las y los periodistas ha dejado zonas silenciadas en Oaxaca. La entidad -expuso- no es ajena a la situación de violencia, de hecho, en el informe de la asociación civil Artículo 19 “Distorsión: el discurso contra la realidad. Informe Anual 2020”, dado a conocer el año pasado, la entidad ocupaba el quinto lugar en agresiones a periodistas.
Las agresiones que las diferentes asociaciones van registrando -apuntó- no corresponden a las mismas consignadas ante las autoridades, “porque no creemos en ellas”.
La también integrante de la Red Periodistas de a Pie, expresó que el asesinato de un periodista de primer momento genera una fuerte impresión de la sociedad, pero sobre todo entre el gremio.
“Luego surge el coraje, la rabia, el dolor. Con el asesinato de una o un periodista buscan los grupos de poder, ya sean políticos o gubernamentales, u organizaciones criminales, acallar las voces críticas, meter miedo, y cuando no hay una red de apoyo empiezan a haber zonas silenciadas. En Oaxaca las tenemos. Ello provoca que haya una sociedad sometida, que se vulneren los derechos humanos, que qué persistan las injusticias, que se dé rienda suelta a la impunidad”, expuso.
De la misma manera -añadió- cuando se mata a una o un periodista, o a tres como recién ha sucedido, “se moviliza al gremio, lo unifica para exigir justicia y garantías para realizar nuestra labor, la de seguir siendo la voz de la sociedad, que prevalezca el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la información, porque cuando se ataca a un periodista, se ataca el derecho de la sociedad a ser informada con verdad”.
Autoridades municipales, quienes más violentan a la prensa
De acuerdo con datos de la DDHPO, de enero de 2015 al 31 de diciembre de 2021, fueron iniciadas 288 investigaciones derivadas de quejas y/o cuadernos de antecedentes relacionados con violaciones a los derechos de periodistas en Oaxaca. El mayor porcentaje se ubica en Valles Centrales (56.29 por ciento), Istmo (13.70%), Mixteca (12.59), Costa (6.66), Cuenca (5.92), Sierra Sur (2.96) y Cañada (1.85).
Las autoridades más señaladas son ayuntamientos –policías municipales, también la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública, el Congreso del Estado de Oaxaca y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
Los principales derechos violados el de la libertad de expresión, prensa y opinión, derecho a la legalidad, derecho de igualdad ante la ley y no discriminación y derecho a la seguridad jurídica.
Entre las agresiones más recurrentes están: amenazas, impedir el ejercicio periodístico, hostigamiento por parte de autoridades, agresiones físicas, obstaculizar el acceso a la información, allanamientos por exigir justicia y demandar garantías de seguridad para el ejercicio de la profesión.
Actualmente hay 21 periodistas sumados al mecanismo de protección.
“Afortunadamente contaba con un esquema de seguridad, sino no hubiera salido vivo”. José Ignacio Santiago Martínez, Periodista oaxaqueño
“Luego surge el coraje, la rabia, el dolor. Con el asesinato de una o un periodista buscan los grupos de poder, ya sean políticos o gubernamentales, u organizaciones criminales, acallar las voces críticas, meter miedo, y cuando no hay una red de apoyo empiezan a haber zonas silenciadas". Paulina Ríos, Periodista
De 2015 a 2021
288 investigaciones derivadas de quejas por violaciones a los derechos de periodistas en Oaxaca en la DDHPO
56.29 % se registraron en Valles Centrales
13.70 % en el Istmo
12.59 % en la Mixteca
6.66 % en la Costa
5.92 % en la Cuenca
2.96 % en la Sierra Sur
1.85 % en la Cañada
Principales agresiones
Amenazas
Hostigamiento
Golpes
Allanamientos
Inseguros
21 periodistas sumados al mecanismo de protección
