Ya nadie sabe de su existencia. Si llegas a la zona donde en el siglo XIX los habitantes eran reconocidos por ser gente brava, bragada y trabajadora, nadie podrá ubicarte, el Barrio del Polvo quedó desdibujado del imaginario de los oaxaqueños, aunque muchas de las generaciones que ahora viven en la zona donde estuvo asentado, sean sus herederos directos.
El hogar de Eduardo Mata
El cronista de Oaxaca, Jorge Bueno Sánchez, explicó que en este barrio, nació el licenciado Federico Mata, padre del director y compositor musical, Eduardo Mata, quien dirigió la Banda de Música del Estado y que en 1976, llevó a la Orquesta Nueva Filarmónica de Londres al Teatro Macedonio de Alcalá.
En 1982 inauguró el Festival de Primavera para celebrar los 450 años de la fundación de la Ciudad de Oaxaca, hasta 1985, cuando dirige la Banda de Música del Estado y a una pequeña orquesta integrada por músicos oaxaqueños, en el Teatro Álvaro Carrillo.
La Fonoteca Eduardo Mata en su blog menciona que hacia finales de los ochenta y principio de los noventa Mata apoya al patronato para la restauración del órgano de Tlacochahuaya.
Eduardo Mata fue miembro de Pro-Oax y en 1994 Mata dirige a los solistas de México con la intención de ayudar en la restauración del Teatro Macedonio Alcalá, de Oaxaca, sin embargo la meta no se logró pues murió el 4 de enero de 1995, en un accidente, cuando intentaba viajar de Cuernavaca a Dallas en su propio avión, luego de que uno de los motores falló, justo después del despegue y la nave se estrelló en la pista, al intentar realizar un aterrizaje de emergencia.
Tenía 10 manzanas
El Barrio del Polvo, como se le conocía antiguamente, asegura el cronista, está integrado por 10 manzanas; se encuentra al sur oeste de la ciudad de Oaxaca, encuadrado dentro del perímetro del periférico hacia los Siete Príncipes y por el lado de la Trinidad de las Huertas hacia el mercado Democracia en La Merced.
En aquel siglo, las personas de este barrio, se caracterizaron por ser revolucionarios, dice el cronista de la ciudad, “eran alistados en los batallones que se formaban y se distinguieron por su valor en las luchas”, dicta.
Jorge Bueno, indica que en el siglo XX se desarrollaron otro tipo de menesteres y talleres mecánicos, de pintura y pequeñas industrias que se formaron y al final de este siglo quedaron sólo los thaoneros o panaderos.
En aquellos tiempos el Barrio del Polvo no tenía una iglesia y sus pobladores acudían a de los Siete Príncipes y a la Trinidad de las Huertas, comenta, que la gente que vivió en este barrio siempre fue humilde, vivían en situación precaria todo el tiempo.
Barrios en extinción
Asegura que los barrios están perdiendo su sentido de fiesta y tradición son los del Polvo, Consolación y defensa, en donde ahora existen más comercios que viviendas, debido que muchas personas aprovecharon a comprar viviendas en el Centro Histórico, debido a que en el año 1931 cuando el temblor del 14 de enero, fueron abandonadas al menos 500 casas.
